Sigue a

hangouts google

Llevábamos ya mucho tiempo esperando la nueva solución de mensajería instantánea de Google. Unos con miedo de tener otro servicio con el que depender en el móvil, otros con una esperanza casi ciega cruzando dedos para que se convierta en el nuevo y único protocolo a tener en cuenta y desechando todos los demás. Y ahora que ha llegado bautizado como Hangouts, las opiniones no se han hecho esperar.

Personalmente esperaba esta novedad con interés, sobretodo para ver cómo una compañía con enormes recursos como Google ponía sus chats al día y fusionaba (por fin) todos sus servicios en uno solo. No estamos hablando de una startup que apuesta por un nuevo protocolo salido de la nada: estamos hablando de unos señores que, si lo hacen bien, pueden convertirse en los líderes del mercado en pocos días.

No sé si va a pasar esto último, pero lo cierto es que no me extrañaría. Tras usar Hangouts durante un par de días con varios amigos y compañeros de trabajo, la sensación es de estar usando un cliente completo y adecuadamente sincronizado. Pocos servicios hay que te permiten seguir una conversación iniciada desde el móvil en un ordenador o en cualquier otro dispositivo, y para mí el no tener que reducirte a escribir con el móvil aunque estés recibiendo un mensaje estando delante de un teclado tradicional es esencial.

Hangouts: diseño unificado y sincronización transparente

chats hangouts google

Para mí, insisto, la mejor arma de Hangouts es que ha nacido siendo compatible con el 85% de todos los terminales móviles que se venden ahora mismo, además de estar en todos los sistemas operativos de sobremesa gracias a una web. Y otra cosa muy interesante, aunque sea más dirigido a Android: las notificaciones de nuevos mensajes desaparecen en todos tus dispositivos en cuanto lees esos mensajes desde un sitio. Es decir, no sólo se sincronizan las notificaciones, sino que además se sincroniza tu estado.

Parece una tontería, pero nunca dejo de preguntarme cómo en el 2013 sistemas como iOS me obligan a confirmar la lectura de un recordatorio en dos ordenadores, la tableta y el teléfono aunque ya lo haya leído desde uno de esos sitios. Hangouts es el primer servicio que veo que cuida ese aspecto.

Algo más delicado es su diseño: una cosa que me gustaba mucho de Google Talk es que aprovechaba muy bien las pequeñas ventanas de chat sin ser demasiado recargado, y eso se ha perdido en Hangouts. Su aspecto es muy agradable, pero a mi parecer podría estar algo más optimizado, para que no tuviéramos que alargar demasiado las ventanas de chat si queremos ver los últimos cinco o seis mensajes de la conversación.

La “trampa” de la compatibilidad con el escritorio

Hangouts Google icono La presencia de los hangouts en la ventana principal del navegador se reduce a un icono verde que cambia si tenemos mensajes nuevos.

Google ha arriesgado bastante promocionando Hangouts como un servicio compatible con los ordenadores de sobremesa. Por todas sus páginas promocionales tenemos carteles diciendo que el servicio está “disponible para nuestro ordenador”, sin concretar nada más. Y aunque siempre podamos usar los Hangouts desde las webs de Gmail o Google+, lo de que esté disponible con nuestro ordenador hay que cogerlo con pinzas.

Sí, Hangouts es compatible con Windows, Linux y OS X, pero a través de una extensión que hay que instalar en Chrome. Si intentamos instalar el complemento en otro navegador, Google nos redirige amablemente a la web de descarga de Chrome. Es decir: o usas Chrome, o para usar los Hangouts tienes que ir a la web de Gmail o Chrome. No me voy a quejar, son muchos modos de acceder al servicio, pero señalaría de algún modo que Chrome es obligatorio si queremos utilizar Hangouts más allá de las aplicaciones web.

Los chats como deben ser: simples pero completos

google hangouts chats

Dicho esto, la extensión para usar Hangouts en el ordenador es correctísima, y da la sensación de que estamos usando una aplicación nativa del sistema y no una aplicación web. Tenemos la lista de contactos y cada conversación en una ventana independiente, que puede minimizarse a la mínima expresión si la colocamos en la parte inferior de nuestra pantalla. Una vez minimizada, si no hay mensajes nuevos, ésta se reduce a una simple línea para no molestar.

En los chats, que lógicamente pueden ser de una o varias personas, podemos enviar texto, enlaces (si son de YouTube vemos una previsualización del vídeo) o imágenes. También podemos iniciar una conferencia de vídeo, que podemos limitar a que sólo sea de audio. Falta la posibilidad de grabar mensajes de voz y enviar otro tipo de archivos, cosa que espero que se añada pronto y se integre con Google Drive.

Un detalle que puede ser positivo para unos y negativo para otros: todas las imágenes que enviemos en un Hangout se guardan en un álbum de Google+ aprovechando que hay un espacio ilimitado para guardar imágenes de hasta cierto tamaño. Nada mal para tener esas imágenes a mano, aunque dichas imágenes se confunden con los álbumes personales que hayamos subido al servicio y pueden ser incómodas.

El historial de conversaciones también se almacena en las propias ventanas de chat, y pueden guardarse mensajes de meses y meses de antigüedad. Y si las conversaciones son de varias personas, podemos darle un nombre a la conversación para no evitar líos. Detalles como estos y el de los iconos indicando quién está leyendo los mensajes y quién está escribiendo son los que hacen de Hangouts una plataforma que aparenta ser sencilla, pero es una de las más funcionales.

No es perfecto, pero tiene papeles para ser el mejor

Hay ciertas cosas, además de los detalles que he comentado antes, que podrían mejorar en Hangouts: Algunas invitaciones a mensajes no se han recibido instantáneamente, y la sincronización era algo extraña durante las primeras horas del servicio. Las animaciones en de la versión para ordenador no son todo lo fluidas que podrían ser, y las aplicaciones de las videoconferencias (que ya estaban presentes en lo que antes eran los Hangouts) no son demasiado compatibles con los navegadores que no sean Chrome. Eso hace que si no usas el navegador de Google no disfrutas de una experiencia completa.

Aún así no tengo ninguna duda en decir que Google ha sabido hacer los deberes y presentar un protocolo de mensajería que puede convertirse fácilmente en el líder. Yo mismo he empezado a mirar a WhatsApp con otros ojos, y todos mis círculos de amigos y familiares ya han oído hablar de la novedad e incluso han empezado a probarla. Y sólo hace falta eso para descalabrar a los que se habían subido a los laureles. Y no sólo es gratuito: no cae en la monetización con la que muchos clientes quieren sacar beneficios. Nada de cuotas anuales, nada de stickers de pago: un chat universal y gratuito para todo el mundo.

Personalmente lo seguiré usando, porque es mucho más cómodo que sus alternativas. Y si Google lo va mejorando con integraciones tales como la de SMS, sólo con el grueso de usuarios Android ya se habrá hecho en unos días lo que otros no han hecho en meses.

Sitio oficial | Google Hangouts
En Genbeta | La llegada de Hangouts, o la despedida del protocolo abierto XMPP en los chats de Google

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

24 comentarios