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Rick Falkvinge and Julian Assange

El Gobierno de Estados Unidos está impulsando la creación de un Gran Hermano en Suecia, incluyendo draconianas medidas de retención de datos, a fin de combatir hasta las infracciones más leves de los derechos de autor en nombre de los intereses estadounidenses. Esto es tan maloliente y repugnante que francamente no sé por dónde empezar. – Rick Falkvinge

Los cables del embajador en Estocolmo (Suecia) filtrados por WikiLeaks ponen de manifiesto que los Estados Unidos no se limitaron a guiar a los políticos hasta en los pequeños detalles legislativos y procedimentales, sino que convirtieron la embajada en el centro de operaciones o nexo entre el lobby del copyright y el gobierno.

Nada que en principio sorprenda (a pesar de su gravedad) ni en nuestro país ni menos en esas latitudes nórdicas donde el periodismo de verdad ha descubierto ya la habitación o madriguera de los topos que se dedican a espiar al personal. ¿Qué más le hace falta a la clase política y editorial europea para despertar?.

Volvamos rápido a la propiedad intelectual… y las últimas revelaciones de WikiLeaks en Suecia para no caer en la melancolía nacional o soltar algún “improperio” que llamarán crispación los mismos políticos que tapan la corrupción, celebran el sueldo empresarial de sus ex, entierran el Caso Couso y anuncian más censura.

En Suecia y más concretamente en la embajada de EE.UU en Estocolmo se presume, como aquí, de estar en contacto con “la gente clave en los puestos clave” de las oficinas del gobierno. ¿Os suena?. La topera nacional que evidentemente es internacional. La vergüenza nacional que evidentemente es internacional. El ejemplo cableado: “El gobierno sueco también estuvo de acuerdo en hacer los cambios necesarios (en la ley) para que sea más fácil rastrear a las personas que están detrás de las direcciones IP”. Así de claro se explica el embajador de los EE.UU. cuando da por hecho que la sociedad civil no se va a enterar de lo indecente que es la diplomacia y la política.

Desde la embajada de EE.UU se enorgullecen de la tutela que hacen de todo el proceso legislativo sueco (bananero total) y en especial de la cooperación que existe entre los funcionarios de la embajada y los funcionarios del Ministerio de Justicia de Suecia que están trabajando “detrás de la escena”, traicionando al parlamento y a la dignidad de su país.

En 2008 la embajada envía una lista con seis puntos a cumplimentar en sede parlamentaria y luego pasar al boletín oficial para convertirlo en ley. Un año más tarde cinco de los seis puntos “sugeridos” forman parte de la ley IPRED (la Sinde o Hadopi del país que un día fue modelo para muchos). Los puntos son, esto es lo mejor, un documento (pdf) que incluye las recomendaciones de la IIPA (International Intellectual Property Alliance), ya sin disimular.

WikiLeaks por Navidad

WikiLeaks por Navidad

La “Hadopi sueca” entró en vigor en abril de 2009. Un año y medio después (aproximadamente) y por navidad, Rick Falkvinge (en la primera foto que encabeza este post junto al hombre que ha desvelado la corrupción global) recibe un regalo sorpresa de un amigo invisible. Se sugiere que podía venir de un australiano aficionado a los ordenadores, pero se mantiene en secreto la autoría del generoso donante.

El paquete sorpresa contenía un importante documento (había muchos más) que el pirata sueco se apresuró a publicar en su blog. El cable que desnuda al embajador dirigiendo la política sueca sobre propiedad intelectual no se puede encontrar en la propia web de WikiLeaks pero si que estaba en poder de un periódico que no lo publicó.

Como era de esperar los nuevos cables han puesto en evidencia que la embajada de EE.UU era más bien la oficina parlamentaria en Suecia de la industria del copyright y que no hay diferencia alguna entre la estrategia del lobby carroza y la diplomacia americana (o la gran mayoría de los embajadores, que aquí está la clave). “Es un sector estratégico (como el armamento) por lo tanto sujeto al interés nacional” viene a ser el argumento de defensa de los americanos y sus pelotaris en los gobiernos europeos.

Lo que no dicen es que una empresa como Google ha criticado muchos aspectos de la legislación que se impone desde las embajadas, incluido ACTA. Así queda en evidencia que el interés estratégico lo es de un viejo conglomerado industrial monopolístico y del Pentágono (por aquello de tener vigilado al personal) pero no del mercado libre en el que Google sin asistencia, más bien le ponen pegas, se las arregla para triunfar.

Hay un asunto fundamental. Toda esta red de embajadores que parecen directores generales de la MPAA han convertido ciertamente las legaciones en delegaciones de un viejo negocio en descomposición representado a nivel global, qué casualidad, por una nómina de embajadores que coincide – con alguna excepción que confirma la regla- con la red de apoyos (financieros) a candidatos demócratas o republicanos que reciben también sus buenas transferencias del lobby en cuestión.

No hay que ser Agatha Christie para quedarse con la “curiosa” coincidencia. Ni ser un gran periodista de investigación para ver lo que en España casi nadie quiere escuchar: la truculenta verdad de la diplomacia de EE.UU. Nuestras élites 30 años después del 23-F todavía tienen miedo del “amigo americano”. El silencio como ha escrito Pablo Sebastián es estremecedor.

Y es que lo grave, explica Rick FalkVinge, no es que EE.UU. dirija al gobierno sueco algunas recomendaciones generales sobre comercio exterior y legislación, lo grave es que esas recomendaciones son imposiciones de la industria del copyright al propio embajador o algo peor: la embajada es una delegación de Hollywood y los “40 principales” de la RIAA. Por eso en algún momento el embajador en Suecia pide un poco de paciencia a los de Hollywood y compañía o…

El Partido Pirata podría ganar más apoyos

El embajador les ha hecho el spot a los piratas después del mal resultado de las generales. ¿Quién no va a simpatizar con un partido que además de preocupar al embajador supone un freno a las peores intenciones del lobby feroz?. Así es, votos como la mejor manera de presión. Por una vez coincido con el embajador de los EE.UU. Eso es lo único que les preocupa. En Suecia y en España. Probablemente nada más. Políticos libres ajenos a las presiones del lobby o de los ilustres artistas del copyright.

Por eso con el político pirata (no confundir con los de Gürtel, Millet o Filesa) que ha recibido el regalo de WikiLeaks para proseguir con su batalla contra los abusos intolerables de las corporaciones y el Estado contra la libertad y la soberanía cerramos este post:

Toda ley, toda investigación que ha sido hostil hacia la red, los jóvenes y los derechos civiles en Suecia en los últimos años lo ha sido por encargo del gobierno de los EE.UU. y las empresas estadounidenses. Ya sospechábamos que esto era así, pero siempre había pensado que podía venir un poco aquí y un poco de allá. No ser para tanto en definitiva. Fue un error. Todo es una imposición que se coordinada desde la embajada.

La embajada ponía notas al gobierno según el grado de cooperación. Como niños timoratos ante el profesor. El compañero de Rick Falkvinge en el Parlamento Europeo, Christian Ensgtröm, ha resumido:

Ahora sabemos que los políticos mienten todo el tiempo

Foto | Piratpartiet
En Nación Red | La Embajada de Estados Unidos en París tuteló, inspiró, diseñó y consiguió que se aprobase Hadopi

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