La censura en la red impulsa al Partido del Sexo en Australia

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Partido del Sexo de Australia

El gobierno australiano tiene dos obsesiones que parecen la misma: internet y el sexo. Al llegar a Australia los funcionarios te preguntan en la aduana si llevas pornografía en tu maleta. En tal caso puedes ser condenado hasta a cinco años de cárcel en virtud de una “regulación de imágenes” que incluye como ilícitas, aquellas de mujeres con senos pequeños, ya que podían ser confundidas con menores de edad...

El Gobierno australiano gastó en 2008 más de 162 millones de dólares para combatir la industria pornográfica de Internet, y es precisamente la “pornografía indeseable” la principal bandera que alza el gobierno para justificar el filtro censor. Todo un galimatías tecnológico y jurídico de dudosa eficacia pero que desvela las intenciones represivas del peculiar gobierno laborista (centro-izquierda) y su ministro de Telecomunicaciones, el polémico Stephen Conroy.

Además el gobierno australiano está clasificando contenidos para autorizarlos, catalogarlos por edades, como los rombos de antaño, o directamente censurarlos y penalizarlos. Los contenidos clasificados deben mostrar un icono sobre el contenido y margen de edad autorizado. Pero, insisitimos, de no pasar la criba de la censura su emisión queda prohibida y los proveedores de servicios de Internet deben bloquear el acceso a los contenidos considerados ilícitos.

Estas medidas del gobierno australiano convierte en susceptibles de ser censurados a sitios como Amazon o YouTube al vender u ofrecer material que la Junta de Clasificación valora incorporar en la “lista negra” de contenidos no clasificados (ilegales) por su “fuerte” contenido. Son especialmente vídeos de contenido erótico o pornográfico. La gran obsesión del ministro de Comunicaciones, Stephen Conroy en una aparente cruzada contra los pervertidos pedófilos y la pornografía, que le ha permitido ganar algunos puntos entre la población a la hora de justificar su proyecto de filtro censor.

El Gobierno ha preferido aplazar hasta después de las elecciones la aprobación del filtro censor pero ha advertido a los proveedores de servicios de Internet que ellos mismos pueden y deben bloquear ya el acceso a los contenidos ilícitos como la pornografía infantil e imágenes para adultos que no obtengan la clasificación.

Google y asociaciones en defensa de la libertad en la red han explicado que cualquier esfuerzo para censurar Internet implicaría limitar la velocidad de descarga y detener el flujo libre de información. También han criticado las medidas por ineficaces.

Al respecto de toda está polémica, medios australianos, explican que no es casualidad que Jim Wallace, presidente ejecutivo del lobby cristiano, se haya jactado públicamente de tener numerosas reuniones con el impulsor del polémico filtro y las medidas represivas de la pornografía en la red, el ministro de Telecomunicaciones Stephen Conroy. Estas reuniones ente el poderoso lobby crisitiano habrían tratado sobre la prohibición de imágenes sexuales en los hogares australianos. El propio presidente australiano ha presidido la conferencia nacional del grupo en noviembre pasado.

En principio el gobierno australiano ha decidio aplazar la ley que promueve el riguroso filtro censor en Internet. Lo habría hecho con la intención de desactivar la polémica generada por la propuesta pero según medios australianos la decisión es un boomerang para convertir las elecciones en un referéndum sobre la ofensiva prohibicionista de la que ha hecho gala el gobierno australiano y en concreto el ministro de Telecomunicaciones, Stephen Conroy.

Un gobierno que lleva tiempo esforzándonse para llevar el buen nombre de Australia a la lista de los enémigos de Internet, cuyo infame ránking compartiría con las dictaduras más opresoras del planeta. EEUU ha mostrado su preocupación por la deriva de Australia.

Pero la “jugada” de Stephen Conroy, en su ya larga cruzada contra los contenidos sexuales para justificar sus decisiones, ha encontrado un adversario a la medida de su obsesión: El Partido del Sexo, que centrado en la denuncia del filtro censor se ha convertido en la oposición política más activa en defensa de la libertad y neutralidad de la red. Un partido con menos de un año de vida pero que a los pocas semanas de ser legalizado obtuvo un prometedor 3,3% en dos elecciones locales.

Vía | The Australian
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