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Y se estrena con la publicación de unas fotos (arriba) que muestran las últimas fases de construcción de un inmenso palacio en el Mar Negro. Según la denuncia presentada por una empresa implicada en su construcción, el palacio se está construyendo con dinero de las arcas rusas y el destinatario de tan caro regalo es Vladimir Putin. El hoy presidente del gobierno del país, que comparte con su colaborador Dmitri Medvédev el control absoluto en Rusia.

El complejo de ocio, así lo llama la prensa rusa que se hace eco de las filtraciones de RuLeaks, cuesta la friolera de 1.000 millones de dolares americanos. Un valiente ex-socio de Putin, Sergey Kolesnikov, ha presentado una carta abierta al primer ministro Medvédev, en la que denuncia la escandalosa corrupción de la que es objeto el país poniendo como ejemplo la construcción del complejo.

Esperemos que la respuesta del poder en Rusia no apague con el recién nacido RuLeaks, aunque a juzgar con lo ocurrido hace unos meses con Wikileaks no hay razón para ser muy optimista.
En octubre pasado, cuando Julian Assange avisó al diario moscovita Izvestia de que poseía “un paquete de documentos que incriminaría al gobierno y la elite empresarial“ del gigante euroasiático, la respuesta del FSB (Servicio Federal de Seguridad, el heredero del antiguo KGB) no pudo ser más clara. Evaluaron los daños y aunque dijeron que Wikileaks no representaba una problema para su seguridad, la amenaza fue directa:

Los análisis preeliminares muestran que no existe ninguna amenaza para Rusia por parte de la fuente de Julian Assange. Deben entender que si tenemos el deseo y el equipo adecuado, es posible apagarlos para siempre. – FSB

Se sabe que el FSB tienen en nómina a varios hackers que se dedican a remangarse y hacer el trabajo sucio para el gobierno cuando éste lo requiere. Así como también los tiene la CIA. El caso más conocido es la historia de como se produjo la detención de Bradley Manning, el informador de Wikileaks, a manos de un delator, que resultó estar a sueldo del gobierno estadounidense.

Aunque la revelación de documentos de Wikileaks no pudo repercutir en la política Rusa debido a la censura en ése país, según palabras de Stanislav Belkovsky, del Instituto Nacional de Estrategia en Rusia, una ONG que lucha por la transparencia desde dentro del sistema:

La mayoría de los rusos cree que sus líderes políticos han desviado miles de millones de dólares hacia cuentas extranjeras, pero una prueba de eso sería dinamita

Esperemos que RuLeaks, que no tiene ninguna relación con Wikileaks, más allá de los mismos objetivos; tenga una larga vida y pueda ayudar a vaciar de poder y de apoyo social a uno de los estados con el sistema de corrupción política más grandes y poderosos del mundo.

Via | FP.org

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