
Microsoft no está teniendo los resultados esperados con Windows 8, obligando a rebajar su precio para distribuidores. Esto es algo que muchos podrían intuir debido a la gran cantidad de cambios que incorpora el sistema, que como siempre necesitan de tiempo para que la gente se vaya acostumbrando a los mismos. Pero esta cuestión también está afectando a la adopción de Office 2013, que no parece encontrar su lugar en el mercado.
Lo cierto es que Office siempre ha sido una de las joyas de la corona de Microsoft. Una suite ofimática tan rentable que hacía que muchos se decidieran por su sistema operativo sólo para poder utilizar este programa, que en lo que a productividad se refiere no ha tenido hasta ahora competencia. Pero el problema que se encuentra ahora Microsoft es que las cosas han cambiado mucho en los últimos años.
Además cuenta con alternativas para poder instalar en sus equipos gratuitas que cumplen, y muy bien, con las necesidades para una gran mayoría de usuarios. LibreOffice y Apache OpenOffice son soluciones solventes que hacen plantearse al usuario doméstico la necesidad de adquirir licencia para el producto de Microsoft.

Pero es que además tenemos alternativas online muy solventes y cada día más potentes, como el caso de Google Docs, o mejor todavía las propias Office Web Apps de Microsoft que posibilitan la edición online y suponen la mejor alternativa para muchos usuarios sin necesidad de tener nada instalado en sus equipos o sin importar el sistema operativo que utilizan.
Además en muchos casos las empresas ya tienen una versión de Office instalada, que puede ser antigua, Office 2000, Office XP y Office 2003 se encuentran a menudo en muchas empresas, con una cuota significativa de mercado. Son estas las licencias que tendrían que renovarse por el nuevo Office 2013. Pero el problema es que en muchos casos no le ven un retorno de la inversión claro. La nueva versión no a mejorar tanto a las antiguas como para que no haya más remedio que afrontar el cambio.
Además de ser una solución más flexible, aporta movilidad y se convierte en la solución ideal para empresas que ya no necesitan una sede fija y que pueden trabajar sin necesidad de estar atados a una oficina. A la larga puede resultar más costoso y todavía tenemos que adaptar la mentalidad a pagar por uso no por poseer una licencia.
Está claro que tiene un nicho de mercado por explotar, pero también es cierto que el manejo táctil obliga a repensar totalmente Office, más cercano a lo que sería OneNote en su versión móvil que a lo que podemos ver en el Office 2013 en las tablets con Windows 8 que se queda a medio camino entre lo táctil y el escritorio. Con todo es un as en la manga de Microsoft.
En Genbeta | Algo no va bien: Microsoft rebaja el precio de Windows 8 y Office 2013 por su “baja adopción”