Microsoft lanzó
hace unos meses una versión básica, recortada y con publicidad de Office, destinada sobre todo a preinstalarse en nuevos equipos y evitar que los usuarios instalaran versiones pirateadas de la suite ofimática más utilizada. Ahora, con una nueva versión cuya beta pública se espera para dentro de un par de semanas, Microsoft decide
dejar de desarrollar y distribuir Office Starter.
Al parecer, la intención primaria es que los fabricantes instalen por defecto en sus equipos un acceso a las aplicaciones Web de Office