
Después de una pregunta que me hicieron el pasado viernes, me puse a buscar un programa para recomendar. Y es que la pregunta no fue fácil del todo:
¿Algún programa fácil y que convierta vídeos rápido?
Normalmente mi solución ante estos casos es matar moscas a cañonazos y utilizar un software de edición de vídeo profesional o semi-profesional para la conversión. Desde luego esa no puede ser siempre la respuesta, y después de buscar y probar diversas aplicaciones (y aunque para gustos, están los colores), me ha convencido la opción de Freemake Video Converter.
Y es que estamos ante un programa gratuito que, sin ser perfecto (ni mucho menos), me ha llevado al huerto por la interfaz sencilla y vistosa. Y es que, cada día más, creo que la interfaz de un programa es casi tan importante, o más, que su funcionalidad.












