
Mi primera experiencia con un sistema GNU/Linux se remonta ya bastantes años atrás. Alguien me había comentado que existían alternativas a Windows (que por aquel entonces venía a nosotros con Windows ME) y una noche en vela significó tener instalado en mi ordenador, y funcionando, un flamante y nuevo Mandrake. Además de una agradable sensación de triunfo, mi yo del pasado pensó que a esto de Linux le falta un poquito para que sea fácil de utilizar.
Desde entonces ya sea en trabajos, estudios o en casa ya han sido muchas distribuciones las que he probado (y alguna de ellas simplemente para ver cómo era, la curiosidad mató al gato, suelen decir). Recuerdo con agrado Mandrake 10 y los primeros pasitos de Ubuntu, las peleas para activar los efectos de Compiz, los temas Emerald y la parada cardiaca cuando no arrancaban las X. Pero si algo sigo manteniendo es esa sensación que tenía hace más de 10 años: a esto de Linux le falta un poquito.
Por eso, después de darle unas cuantas vueltas he pensado que había cinco pilares que siguen fallando para que las distribuciones GNU/Linux puedan llegar al público en general. Todas ellas se pueden rebatir, pero creo que mirándolas con unas gafas de objetividad son grandes problemas que realmente están ahí, sobre la mesa.



Los drivers son una cosa básica si queremos que nuestro ordenador funcione al 100%. Cuando instalamos Windows es lo primero que debemos hacer para que el sistema esté plenamente configurado. ¿Pero todo se acaba ahí? Pues no debería.
Por defecto, cada vez que conectamos nuevo hardware a un PC con Windows, el sistema nos pregunta si queremos buscar los drivers de este en Windows Update. Gracias a ello, en la mayoría de los casos podemos usar los dispositivos pocos instantes después de haberlos conectado. Pero puede darse que nosotros ya dispongamos de los drivers en un CD o que prefiramos descargarlos manualmente desde la web del fabricante. En ese caso quizás nos resulte mejor desactivar el cuadro de búsqueda de drivers en Windows Update, que es lo que os enseñaremos a hacer en este post.
Hoy día quizás no sea tan complicado eso de encontrar el driver correspondiente para nuestros dispositivos. Los días en los que si perdías el CD de instalación estabas perdido ya han pasado. Sin embargo, estoy seguro de que si eres de los que trabaja con más de una impresora quizás en diferentes oficinas o quizás en la misma, la simple idea de tener que instalar un controlador diferente para cada una de ellas te da un poco de repelús.





