
Cuando a Windows le da por fallar una de sus maneras de manifestarse es reiniciando el sistema cuando ni si quiera ha llegado a arrancar. Esto puede ser debido a un sinfín de cosas, desde drivers, hasta a problemas físicos, pasando por problemas con el registro o algún programa mal instalado.
Para solucionarlo también tenemos muchas opciones, pero una cosa que seguro que nos ayudará será habilitar el registro de arranque o BootLog. El BootLog no es ni más ni menos que un parámetro de arranque que genera un archivo en el que va introduciendo lineas conforme va cargando drivers y otros registros del sistema. Gracias a este archivo muchas veces podremos localizar donde está el problema y solucionarlo.






