
Joaquín Almunia, miembro de la Comisión de la Competición de la Unión Europea, ha ofrecido a Google terminar con la investigación que están llevando a cabo fruto de las quejas que la competencia emitió a finales del 2010, tras ver que el buscador podía manipular los resultados de las búsquedas a su gusto y así dar ventaja a sus propios servicios de publicidad.
Eso se interpretó como una táctica monopolística, con lo que la agencia antimonopolio de la unión de países del viejo continente empezó a mirar con lupa el comportamiento de Google Search. Afortunadamente desde Mountain View han declarado que en Google están dispuestos a entablar conversaciones con la comisión para solucionar el asunto cuanto antes. En palabras de Joaquín:
Creo que mercados que se mueven tan rápido como este se beneficiarán particularmente de una solución rápida a los problemas competitivos que se han identificado. Restaurar esa competición y beneficiar a los usuarios en poco tiempo es siempre mejor que aguantar largos procedimientos.

Vaya añito que lleva Google, cada vez le salen más y más enemigos. Recordemos que ya ha tenido varios “frentes abiertos” con 


