
Como comentaba mi compañero Guillermo, hace unos días se sacaban a la luz dos vulnerabilidades relacionadas con el pago a través de Google Wallet en Android (que también hace uso de la tecnología NFC). La primera relacionada con los terminales Android rooteados y la segunda respecto a la inseguridad de la aplicación si nos roban el móvil.
Y ante esas noticias Google ha respondido en un comunicado con sentido común: si decides rootear tu terminal, acata las consecuencias; y si por desgracia te roban tu móvil, será tu problema si no tenías código PIN de bloqueo. Realizar un enfoque distinto del problema me parece genial; un enfoque donde nos recuerdan que también tenemos que proteger nuestro móvil como si de nuestra cartera se tratara es correcto, pero no es suficiente.




