
Silverlight lo ha tenido complicado desde que nació. El pobre llegó con retraso. Intentó hacerse un hueco en un campo de trabajo muy saturado. Y para colmo de males, si la cosa estaba complicada para él, llegó HTML5, un nuevo joven con talento y posibilidades, que rápidamente se ganó los favores de algunos de los que mueven el cotarro.
Así que a Silverlight no le va a quedar otra que morir… o reconvertirse. La estrategia de Microsoft para Silverlight “ha cambiado”, según Bob Muglia, presidente de la división de servidores y herramientas de Microsoft. Con el panorama actual, que es complicado hasta para Adobe Flash tras el órdago de Steve Jobs, el futuro de la herramienta de desarrollo multiplataforma de Microsoft no iba a ninguna parte.
Así que como el nombre tiene gancho, y hay mucho trabajo detrás, parece que Silverlight poco a poco tenderá a abandonar su propósito inicial para terminar centrándose en ser el sistema de desarrollo de aplicaciones para Windows Phone, y punto. No se le echará de menos, ni en la web ni en el escritorio.












