'Kidfluencers', o cómo trazar la fina línea entre pasarlo bien en YouTube y el trabajar a los siete años

'Kidfluencers', o cómo trazar la fina línea entre pasarlo bien en YouTube y el trabajar a los siete años
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Hacerse millonario gracias a YouTube o Instagram siendo apenas un niño, bienvenido al mundo de los "Kidfluencers". Aparecer en vídeo abriendo cajas de juguetes, hacer vídeos musicales o cualquier tipo de challenge son algunos de los culpables de los millones que acaba generando esta nueva industria, repleta de polémica acerca del trabajo infantil.

The Guardian pone sobre la mesa casos como el del canal de Ryan Toysreview, un niño de 7 años que acumula ya cerca de 20 millones de suscriptores y que, según Forbes acumula una fortuna superior a 22 millones de dólares. ¿Quién se queda este dinero? ¿Permite YouTube que los niños generen beneficios?

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"Its not play if you are making money". Así de directas suenan las palabras de Sheila James Kuelh, antigua estrella infantil, para The Guardian. Actualmente, en España la ley dicta que por norma general es necesario tener al menos 16 años para trabajar, salvo excepciones. En Estados Unidos, es posible trabajar a partir de los 13 años. No obstante, la mayoría de edad se alcanza a los 21 años. Poniendo los ojos en el artículo seis del Estatuto de los Trabajadores español, se establecen las siguientes condiciones.

Artículo 6. Trabajo de los menores.

  1. Se prohíbe la admisión al trabajo a los menores de dieciséis años.

  2. Los trabajadores menores de dieciocho años no podrán realizar trabajos nocturnos ni aquellas actividades o puestos de trabajo respecto a los que se establezcan limitaciones a su contratación conforme a lo dispuesto en la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, y en las normas reglamentarias aplicables.

  3. Se prohíbe realizar horas extraordinarias a los menores de dieciocho años.

  4. La intervención de los menores de dieciséis años en espectáculos públicos solo se autorizará en casos excepcionales por la autoridad laboral, siempre que no suponga peligro para su salud ni para su formación profesional y humana. El permiso deberá constar por escrito y para actos determinados.

Que, según la ley, sea ilegal trabajar siendo menor de 16 años solo es uno de los factores de la polémica, y es que si tenemos en cuenta que es necesario tener 18 años para abrir una cuenta bancaria de forma autónoma, la ecuación empieza a ser cada vez más complicada.

La polémica viene dada por dos escenarios. El primero es el de un menor trabajando, y el segundo el de un dinero que acaba en manos de sus padres, a pesar de haber sido generado íntegramente por el menor

En nuestro país, nos encontramos con varios niños influencers, como pueda serlo el canal de los juguetes de Arantxa. Casas de muñecas, tiendas… Contenido sano, aunque cabe la duda de cómo una niña de siete años tiene un canal de YouTube, cuando Google impide la posesión de un canal hasta los 13 años. Legalmente, es posible, ya que para estos casos, la Gran G ofrece Family Link, para crear una cuenta de Google para menores gestionada por los padres.

In Love With Karen Canal Karen presume de ser "mini blogger" desde los ocho años.

In Love With Karen no cuenta con tantos seguidores, se "conforma" con casi 65.000. Sin embargo, si echamos un vistazo a su cuenta de Instagram (creada antes de cumplir los 13 años que exige Instagram) encontramos sorteos y publicaciones patrocinadas, de cuyos beneficios se hacen cargo sus padres o tutories.

La madre de Idaly, de El Mundo de Idaly (otra pequeña niña en el camino del influencer), contaba en una entrevista para Los 40 guardan el dinero de la niña íntegramente para ella, y que tienen bastante claro cómo gestionar el éxito que está teniendo.

Ella tiene su cartilla. El día que tenga edad, que haga con él lo que necesite. Todo su dinero se guarda, ya que lo ha ganado ella, se guarda

Queda así más abierta (aún) una puerta entre legalidad y moralidad, que lleva tiempo haciendo ruido, con casos como el de Paul Petersen que cuenta a The Guardian cómo tuvo problemas con su familia al finalizar su periodo de fama, ocasionado por una serie de televisión que dejó de emitirse en 1966.

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