Caso Foxconn: la fábrica del iPad y los suicidios que ensombrece su lanzamiento

Las instalaciones de Foxconn en Shenzhen (China) ocupan más de tres kilómetros cuadrados y sus trabajadores se cuentan por centenares de miles. Más del doble que los habitantes de una ciudad como Salamanca. Una gran avenida arbolada divide en dos la “ciudad-factoría” de la que salen miles del iPads cada día. Como Salamanca también destaca su numerosa población juvenil. Pero estos jóvenes que viven en dormitorios de ocho a diez personas por cuarto, no estudian; trabajan y lo hacen en unas condiciones que amenazan con afectar al prestigio de la “marca” de Steve Jobs.

Ayer mismo se conocía un nuevo caso de suicidio en la ciudad del iPad, una muerte que eleva a once el número de empleados de la compañía que se han suicidado, según otras fuentes son dieciséis. Yan Li, un ingeniero de 27 años, murió repentinamente en su casa en la mañana del 27 de mayo, según un comunicado de China Labor Watch, una organización de activistas con base en Estados Unidos, el suicidio se cometió horas después de que el director de la empresa fabricante de iPhone y el iPad prometiese mejorar las condiciones laborales de los empleados.

El comunicado de China Labour Watch sostiene que según su familia, Yan Li había estado trabajando en el turno nocturno un mes seguido y en alguna ocasión trabajó 24 horas seguidas.

Es el último caso. El penúltimo fue el pasado viernes. Nan Gang, un joven de 21 años se lanzó al vacío desde la ventana de su dormitorio. La gravedad del asunto, que amenaza con ensombrecer la campaña de lanzamiento del iPad, ha ido en aumento después de que la televisión local de Pekín mostrase imágenes de guardias de Foxconn en la sucursal de Pekín, golpeando a los trabajadores. Estos vídeos no han hecho sino aumentar las críticas a la firma taiwanesa con fábricas en China. Foxconn es la marca, la principal, del conglomerado industrial del que es el primer fabricante de componentes informáticos del mundo: Hon Hai

De las fábricas de Hon Hanoi salen cada día, ya empaquetados, los finos gadgets de Apple pero también la PlayStation de Sony o los ordenadores de Dell y Hewlett-Packard. Los beneficios de Hon Hanoi son tan mastodónticos como esas ciudades-factorías que levanta en la República Popular de China.

Pero Foxconn y por lo tanto Hon Hanoi está pasando por una grave situación a pesar de sus billonarios beneficios, después de conocerse que la planta que produce los iPad y los iPhone sigue con la “mala racha” de suicidios en sus instalaciones. El día de ayer conocimos el último, pero según diversas fuentes ya son más de 30 los intentos de suicidio fallidos en las últimas tres semanas. Sean once o sean dieciseis los fallecidos, no se incluye en este dramático balance al joven sorprendido con un prototipo del iPhone 4G, el caso Foxconn, está afectando seriamente a la imagen de su principal cliente: Apple.

El CEO de Foxconn parece haberse tomado el problema muy en “serio”. Hace escasos días sorprendía a los periodistas, que le acompañaron en una visita a la fábrica, al comentar que había estado meditando la posibilidad de contratar 2.000 monjes budistas para terminar con esta ola de suicidios y la energía negativa que había dentro de la compañía.

Terry Gou, que ha sido acusado también de evadir impuestos tendrá que apagar varios fuegos y necesitará algo más que la ayuda de los monjes. Y es que la palabra más temida por Terry Gou, pero sobre todo por Steve Jobs, no puede ser otra que boicot. La llama se ha encendido en Hong Kong.

Cluster de suicidios

Malcolm Moore, del periódico británico Telegraph, ha investigado sobre el drámatico caso al que ha presentado como un “cluster de suicidios” debido a la rápida propagación que se extiende entre el personal joven de la fábrica, adolescentes o adultos jóvenes de hasta 25 años y que han trabajado un mínimo seis meses para la compañía:

Hubo otra muerte esta mañana en Foxconn, el mayor fabricante mundial de productos electrónicos. Li Hai, un joven de 19 años de edad de Hunan, cayó desde el tejado de un edificio de dormitorios en la enorme planta de Longhua, convirtiéndose en la víctima número once que salta desde un edificio de Foxconn en lo que va del año. Una vez más, aunque la cifra global en la actualidad puede coincidir con las estadísticas media de las personas de edad universitaria en China, la tasa de aumento es preocupante. El pasado viernes hubo otra muerte

El precio de la acciones de la compañía se hundió cerca de 5 puntos, en un mercado bajista, pero me preguntaba cuánto más puede resisitir el maltrato que Foxconn está infringiendo a la reputación de sus clientes extranjeros. Apple, Dell, HP, Sony, Nintendo, Nokia, Motorola, etc, deberían empezar a trasladar su producción a otra parte.
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El iPad de Apple, construido por Foxconn, sale a la venta en el Reino Unido el viernes. Pero, ¿los clientes de Apple saben que la pieza altamente costosa del kit fue construida por los trabajadores que reciben un salario básico de 900 yuanes (90 libras) por mes? ¿Y de una fábrica donde las condiciones laborales son tan deprimentes que los trabajadores se siguen matando a si mismos?

Por otra parte, el periódico chino Southern Weekly infiltró hace un tiempo a uno de sus periodistas, que se hizo pasar por un trabajador durante 28 días con el objetivo de investigar las razones de los últimos suicidios. Las respuestas no tardaron en llegar al ver las condiciones en las que trabajaban los empleados. El periodista, de 23 años, expuso que la mayor causa de los suicidios se debía al estrés y desórdenes mentales generados por la rutina de la cadena de montaje y el excesivo horario laboral.

Todo este esfuerzo por 900 yuan, el salario mínimo de la zona, que equivale a unos 100 euros. Durante el tiempo que permaneció el periodista en la factoría, comprobó que hubo un total de 30 intentos de suicidio. La cadena de producción no se detiene nunca, funciona las 24 horas del día, incluidos los domingos. Son tales las condiciones en las que trabajan que muchos de ellos prefieren enfermar para no tener que asistir al trabajo y así poder descansar. Otro comentario muy llamativo fue el que hacía mención a la cotidiana acción de dejar caer objetos al suelo para agacharse y darle un pequeño descanso a las piernas, entumecidas después de horas y horas permaneciendo de pie. La relación entre los obreros es nula, ya que no hay apenas tiempo para hablar entre ellos, incluso se hace difícil diferenciarse en la planta ya que todos visten con la misma indumentaria.

Edward Yen, analista que vive en Taipei, y citado en la crónica de Malcolm Moore, dice que la situación no ha alcanzado una fase crítica todavía. “Hasta ahora realmente no ha habido ninguna reacción [de los clientes de Foxconn]. Además es difícil saber para que la empresa, estas personas, estaban trabajando. Es difícil distinguir si estaban trabajando en productos Apple o en productos para otras grandes compañías. “Las muertes también se han visto más como una cuestión social. Otras fábricas también tienen problemas similares, pero Foxconn es la más conocida”:

¿Cuánto tiempo puede pasar antes de que las muertes en Foxconn dañen los resultados de la compañía de la manzana? El plazo de ejecución de los proyectos en los que Foxconn está trabajando es de unos seis meses. Por lo tanto, tiene todos los pedidos para el iPad, señala Edward Yen.

Los trabajadores de esta fábrica ensamblan con sus propias manos los más finos gadgets y siguen batiendo todos los récords de productividad. La ciudad-factoría de los iPads y otros dispositivos, es la campeona absolulta de las exportaciones chinas desde hace más de siete años. ¿El oscuro retrato de un modelo de negocio? Como esa fábrica de la que salen cada día 2.000 ratones con la marca de Microsoft. No es suficiente

Foto | Naoki Tseng
En Nación Red | Mano de obra esclava para Microsoft

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