Caza a Assange: El Reino Unido sí dejó escapar el dinero de Mubarak

La fortuna de Mubarak y compañía, salvo en el caso de Suiza que ya la ha devuelto y sigue buscando, no fue congelada con la misma determinación en el Reino Unido y otros países europeos.

Hoy sabemos que Suiza atendió en media hora la petición de congelar los fondos de los Mubarak, pero el Reino Unido tardó 37 días. Tiempo suficiente para hacer “magia” con gran parte del dinero. Además, la BBC ha encontrado activos que aparentemente pasaron desapercibidos a las autoridades británicas. La crónica lleva por título: El capital de Mubarak y su entorno que Reino Unido dejó escapar.

“El Gobierno británico está obligado por ley a ayudarnos. Pero no quieren hacer esfuerzo alguno para recuperar el dinero. Sólo dicen: “Dennos evidencias”. Le parece razonable? Nosotros estamos en Egipto, buscando capital en Reino Unido”, declara a la BBC, Assem Al-Gohary, jefe de la Autoridad Egipcia que intenta recuperar el capital ilícito evadido por los Mubarak y compañía a medio mundo.

Según el registro Companies House, de acceso público y que ha rastreado la BBC, una de las personas incluidas en la lista de egipcios sancionados, Naglaa Al-Ghazaerly, esposa del antiguo ministro de Vivienda de Mubarak, pudo registrar una compañía a su nombre en Londres en noviembre de 2011, siete meses después de que se diera la orden de congelación de capital del entorno político y familiar de los Mubarak de acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción.

Otro documento público evidencia cómo la compañía londinense de inversiones Medinvest Associates, cofundada por el hijo menor de Mubarak, Gamal, y aún perteneciente a una compañía chipriota que él ayudaba a dirigir, continuó sus operaciones hasta su disolución voluntaria en febrero de este año, 11 meses después de la imposición de sanciones.

Tampoco hay indicación alguna sobre la aplicación de sanciones a una casa valorada en unos 14 millones de dólares que Gamal Mubarak registró como su lugar de residencia durante años, en el afluente barrio londinense de Knightsbridge. Esa propiedad está a nombre de una compañía registrada en el paraíso fiscal de Panamá. Pero según la práctica internacional, las sanciones deberían aplicarse a cualquier activo cuyo “beneficiario” está en la lista de sancionados, incluso cuando el capital esté registrado a otro nombre.

Según el ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, su país (y Suecia) buscan implementar y adherirse a los más altos estándares de protección de los derechos humanos.

Por cierto, ¿qué es del íntimo amigo de Mubarak y “vecino” de La Moraleja, Hussein Salem Fawzi? Él y su hijo quedaron en libertad provisional hace unos meses tras pagar unas fianzas de 1,2 millones y 600.000 euros, respectivamente, que les impuso la Audiencia Nacional a la espera de su extradición a Egipto.

La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Judicial española les ha incautado ya más de 38 millones de euros en cuentas españolas, dos chalés en La Moraleja, siete en Marbella y cinco vehículos de alta gama. El presunto testaferro de Mubarak y viejo amigo de El Pentágono (y de la CIA), podrá cumplir su condena en España (tiene pasaporte español). También sus hijos.

Es lo que tiene una extradición con condiciones. Eso que pide Ecuador para Assange, pero Suecia y el Reino Unido no parecen aceptar.

Foto | arndt_hoppe

Portada de Genbeta