Qué es de verdad tener una jornada laboral de cuatro días. Gente que trabaja así lo ha contado

Hoy recogemos testimonios de personas que trabajan cuatro días a la semana y descansan tres

Muchos son  los macroexperimentos que se han hecho en diversos países y regiones del mundo sobre la jornada laboral de cuatro días. En Genbeta analizamos a menudo estos experimentos y sus resultados. En su mayoría son positivos, aunque ya hemos visto que en muchos casos no ha funcionado, pero también hemos podido entender el porqué.

Por otro lado, desde este portal hemos entrevistado a empresas españolas que están llevando a cabo la jornada laboral de cuatro días para saber cómo es la vida en las empresas y cómo hicieron para implementar esta reducción de jornada laboral de forma colectiva.

En general los estudios y experimentos que compartimos muestran a personas más felices con sus empresas, más productivas y más descansadas. Hoy vamos a conocer historias en primera persona de gente que trabaja cuatro días a la semana y descansa tres para ver cómo es su vida con este cambio, qué valoran, qué no les gusta de la forma en que esta medida se está llevando a cabo en su empresa y cómo aprovechan su día libre.

Un día extra para "estar feliz"

La primera historia, recogida por Time, es de una mujer de 37 años que trabaja con organizaciones para promover la equidad y la inclusión en los lugares de trabajo. Toda la empresa libra el viernes. Dice que le da mucha felicidad levantarse un viernes y saber que tiene tres días libres por delante para hacer todo lo que no puede el resto de la semana.

Me dan ganas de esforzarme más los demás días de la semana para tener esta sensación el viernes. Dice que el resto de la semana se esfuerza más que antes en sacar todo adelante pero dice que es posible. Su viernes lo usa para ocuparse de sus asuntos (temas médicos, financieros, limpiar la casa)...

Más ejercicio y tiempo en familia

La siguiente historia es de una pareja. Ambos tienen jornada de cuatro días. En sus días laborables ella trabaja 9 horas y él 10. La empresa del hombre es un poco al estilo del experimento de Bélgica que no funcionó manteniendo las 40 horas semanales porque realmente trabajar 10 horas diarias es agotador.

Ella dice que al tener un día más libre a la semana tiene muchas ganas de hacer ejercicio y siente que todo el cambio ha ayudado a su salud y bienestar en general. Las pruebas realizadas en la región española de Valencia hablaban precisamente de que la gente usaba su día libre para llevar a cabo actividades de movimiento y deporte (aunque también de beber con amistades en los bares). También dice que hace más viajes de fin de semana largos con su marido y su hija, que antes. Aprovechan, por ejemplo, para ir de camping.

Esta mujer, por semana tiene un ritmo muy cansado de trabajo, por sus nueve horas y porque madruga mucho para llegar a tiempo a su colegio, por lo que también aprovecha para recuperar horas de sueño. Al final de los tres días que tengo libres, en lugar de tener el bajón típico de los domingos dice que se siente renovada y recuperada y con ganas del lunes para llevar a cabo sus tareas.

Menos rotación de empleados

Por su parte, su pareja está en el sector de logística donde dice que se trabajan muchas horas. De hecho en su compañía comprimen las 4 horas en 4 días. Y su tiempo extra le ayuda a "controlar el estrés".

También dice que es gerente y que ha visto que hay menos rotación por eso entre la plantilla, lo que para una empresa es positivo, ya que los procesos de selección cuestan dinero a las empresas. Y además, es más fácil contratar porque más personas se sienten atraídas por esta idea de tener fines de semana de 3 días.

Un cambio "liberador"

Otra experiencia la ha compartido esta experta en contratación en su perfil de LinkedIn.  Elzette Fourie dice que "este cambio en mi vida ha sido positivo y liberador".  Y afirma que no se puede subestimar el impacto de tener un horario de trabajo más corto. "Mientras otros todavía están trabajando durante la semana, yo disfruto de un día extra de libertad personal y cuidado personal cada viernes".

Inicialmente, usaba este tiempo para ponerme al día con los recados, lo que le ayudó a aliviar el estrés que se acumula durante una semana, pero pronto descubrió los beneficios de usar este tiempo para "tiempo para ella". Hace deporte, jardinería, compras y hasta a veces duerme una siesta y dice que su salud mental ha mejorado mucho. Además de su satisfacción laboral.

Reducir las horas promueve un equilibrio más saludable entre el trabajo y la vida personal y, como sugieren las investigaciones, aumenta el compromiso. Numerosos estudios han demostrado que cuando los empleados sienten que controlan su tiempo y energía, su capacidad para contribuir más mejora. Ya no ven el trabajo únicamente como un medio para ganarse un sueldo, sino que encuentran una sensación de satisfacción y propósito en sus contribuciones.

Tiempo para disfrutar

En Reddit alguien ha preguntado a otros que tengan la semana de cuatro días cómo les va y se ha llenado de bonitas experiencias. Una persona dice que usa el viernes para citas con su terapeuta, dentista, fisioterapia o para trabajar en proyectos y pasatiempos personales. Además, "en ese momento todavía tengo todo el fin de semana por delante para reunirme con amigos, hacer ejercicio y dedicarme a otros intereses como leer, hacer tareas domésticas, etc"...

Otra persona dice que en su empresa tienen ese horario, siendo de ocho horas al día, cuatro días a la semana y que "a la gente le encanta y el proceso de contratación de nuevos desarrolladores está yendo fantástico. La productividad se ha mantenido igual, los empleados trabajan más concentrados".

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Imagen | Foto de NegiPho en Unsplash 

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