
Parece que Google no se amedrenta frente a los continuos problemas y críticas que les está suponiendo entrar en parcelas de otra empresas, y quiere más. El último paso, probar suerte en el negocio de las telecomunicaciones.
Su propuesta: multiplicar por 100 la velocidad media de conexión en los hogares estadounidenses, ofreciendo velocidades de 1 gigabit por segundo mediante el uso de fibra óptica.



