
The Web Is Dead. Esta frase encabezó un largo artículo publicado ayer mismo por la revista y web Wired. Michael Wolff y Chris Anderson, autores de la entrada, ofrecen una línea argumental específica para corroborar de alguna forma su tésis o su idea sobre Internet y la red, su situación actual, que a su juicio puede estar cercana a la muerte, y el futuro en el que nos estamos adentrando.
Pero el texto publicado contiene una serie de errores importantes. Unos que pueden ser considerados como una interpretación subjetiva del estado de la red en estos momentos y otros que no ofrecen ninguna duda sobre su falsedad.



