Hasta ahora hemos hablado de amenazas a Internet, pero tenemos ejemplos demasiado próximos de cómo la red ya está siendo objeto de control y abuso: en Italia. Allí si eres usuario de Internet, blogger o tienes una empresa en la red, puedes dar con tus huesos en la cárcel con una facilidad pasmosa.
Ayer mismo, el juez Oscar Magi, el de la foto de abajo, condenaba a seis meses de cárcel a dos ejecutivos y un ex-empleado de Google por infringir la ley de privacidad italiana. Y todo porque un grupo de desgraciados maltrató a un deficiente en 2006 y subió el vídeo a YouTube. En cuanto los responsables de YouTube tuvieron constancia, eliminaron el vídeo y ayudaron a las autoridades a localizar a los culpables.
Los ejecutivos supieron de la existencia del vídeo después de que los técnicos lo eliminaran de la web. Pero el juez ha considerado que YouTube es responsable de no haber impedido que el vídeo se hiciera público. Y en Italia, los ejecutivos de una empresa son responsables de los delitos cometidos por estas.

ACTA es el motivo de iniciar esta serie de artículos. El nombre de Acuerdo de Comercio Anti-falsificaciones (Anti-counterfeiting Trade Agreement) esconde un conjunto de instrucciones redactadas por el Representante de Comercio de Estados Unidos, y negociadas con otros países de forma secreta, que se presenta como mecanismo para acabar con las exportaciones de material falsificado. Tiene un capítulo dedicado a Internet.
Internet ha tenido un impacto crucial en la historia de la Humanidad. Buscando atrás eventos que nos hayan producido cambios de la misma envergadura, tengo que pensar en cosas como el descubrimiento del fuego, la creación de la letra escrita, el desarrollo de la agricultura, o las invenciones patrias a base de ponerle palos a otras cosas (fregona, futbolín, chupachús

