
Que Mandriva no pasa por su mejor momento no es nada nuevo. Pero gracias a Frédéric Cuif, uno de sus desarrolladores, hemos sabido un poco más sobre la situación real de Mandriva como empresa.
Habiendo pasado por la dirección hasta cuatro CEOs en apenas dos años, en estos momentos no parece haber una estrategia clara que ayude a resolver los problemas financieros que Mandriva arrastra desde 2003, cuando se declaró en suspensión de pagos. A los pocos meses, un gestor fue designado por un tribunal para implantar un plan que permitiera reanudar los pagos de la deuda, y en líneas generales, rescatar la empresa.
Si el plan funciona, Mandriva volverá a ser una empresa autogestionada que tendrá que evitar caer en los errores del pasado. Pero si las medidas no consiguen reflotarla, se declarará de nuevo en suspensión de pagos, y comenzará un proceso de bancarrota… a menos que un tercero adquiera Mandriva.
Esta parece ser la única salida para que se mantengan los puestos de trabajo y los contratos adquiridos. Aunque en varias ocasiones han sonado posibles ofertas de compra, por el momento no hay ninguna confirmada ni clara. Sin embargo, se ha filtrado (puede que de forma intencionada) un informe del comité de dirección sobre las conversaciones que se están manteniendo con dos empresas: Lightapp y Linagora.



