
Hoy en día si hablamos de hoja de cálculo lo que viene a la mente de la mayoría es Excel. Tanto que se asimila el todo a las partes, o dicho de otro modo, utilizamos el nombre de la marca comercial, del programa, para nombrar su función, la hoja de cálculo. Pero hubo un tiempo en que no fue así, donde Excel no existía y hoja de cálculo era sinónimo de Lotus 1-2-3. Así que vamos a ver como fue el nacimiento, desarrollo y declive de este estupendo programa en otra entrega de nuestros clásicos del software.
Actualmente consideramos la hoja de cálculo como parte de un todo en el tratamiento de documentos, pero recordemos que hasta hace poco era habitual adquirir por separado Word o Excel. Las políticas de precios que fomentaban la compra del paquete completo acabaron triunfando, aunque todavía se venden de forma individual. Pero en los inicios del mundo de la informática de consumo procesador de textos, hoja de cálculo y bases de datos se vendían de forma individual.






