
Una de las muchas guerras abiertas en el tema del software es la presente entre los amantes de las novedades de Microsoft y aquellos que creen en el software libre y de código abierto. Los primeros defienden que si algo ocurre tienen el respaldo de una gran compañía detrás (entre otras razones); mientras que los segundos se involucran dentro de un modo de pensar (o filosofía) totalmente diferente.
Pero como se suele decir, la realidad supera a la ficción, y es que Microsoft es la quinta compañía que más ha contribuido al código del kernel de Linux. Y lo hace sólo por detrás de compañías que han unido su nombre a este proyecto como Red Hat, Intel, Novell e IBM.



