
Reconozco haberme quedado un poco boquiabierto cuando, años atrás, quise actualizarme a Windows 7 y se me avisaba de que podía tardar hasta 20 horas en completarse el proceso. Tiempos excesivos y totalmente inapropiados para los tiempos que corren (y corrían).
En Microsoft han decidido mejorar, entre otros muchos, este asunto. Así anuncian mejoras importantes en el proceso de instalación y actualización de Windows 8. Tan interesantes como una reducción del tiempo de actualización desde, atencón, más de 500 minutos a apenas 50 (y en casos muy extremos).




