
Trabajar en la nube, un concepto que se ha puesto de moda en los últimos tiempos y que nos trae a la memoria recuerdos de terminales tontos y otros conceptos que no llegaron a imponerse en su día. Básicamente, se trata de trasladar la capacidad de ejecución y nuestros datos desde el ordenador local a la red.
Ejemplos de esto son aplicaciones como Google Docs, que nos traen la suite ofimática a nuestro navegador o el uso del webmail en lugar de aplicaciones locales. Y aunque esto puede tener muchas ventajas, como el poder trabajar desde cualquier terminal, también tiene sus inconvenientes, pues el navegador sigue siendo una plataforma muy distinta a la de un ordenador local en el que ejecutar aplicaciones.
A pesar de ello son muchos los actores en este escenario, que aumentarán cuando Microsoft presente Windows Cloud.



