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Felipe Calderón

Felipe Calderón, presidente de la República de México, hasta el 1 de diciembre, ha contestado al Senado que la firma del ACTA no representó una falta de respeto al poder legislativo, que le reprochó la firma. Según el presidente en funciones, no existe precepto legal que “obligue al Ejecutivo a informar al Senado sobre la firma de los acuerdos internacionales que negocia”. Lo llaman democracia y no lo es.

Calderón explica que su gobierno firmó el ACTA al estar “convencido de sus méritos” y de “los beneficios que puede aportar” colocar a México en una situación de igualdad frente a países que tienen un marco jurídico más avanzado en materia de propiedad intelectual. Debe referirse a Japón.

Calderón, en la hora de la despedida, se muestra convencido de que la adhesión de México al ACTA ayudará a promover el desarrollo financiero de México y brindará una señal positiva en la arena internacional respecto a la certeza legal y la seguridad jurídica para las inversiones.

Ya pensando en la ratificación del ACTA (por el poder legislativo mexicano), Calderón explicó que la misma permitiría incentivar la innovación, proteger la creatividad, preservar al público en general del impacto nocivo de la piratería, promover la creación de empleo, combatir la delincuencia organizada detrás de la venta de productos que atentan contra la propiedad intelectual. Así como establecer una red internacional de protección de las creaciones.

Foto | World Economic Forum
Vía | Milenio
En Nación Red | El Senado mexicano demanda información urgente sobre el ACTA; Amnistía Internacional denuncia que México haya firmado el ACTA y no acuerdos contra la pobreza

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