Síguenos

Steve Ballmer

Creo que Microsoft tiene claro cuál es el futuro de muchas de las tecnologías que utilizamos hoy en día. Pero también creo que que no tienen claro cómo explicarle al consumidor final las ventajas que estos nuevos sistemas traen consigo y cómo pueden mejorar la vida digital de muchas personas.

Es un problema de marketing, de comunicación. Problemas que Microsoft lleva arrastrando consigo desde los últimos años de Bill Gates y que Steve Ballmer y compañía no han sabido rectificar. En vez de gastar millones de dólares en campañas como Scroogled Microsoft debería gastar el doble de millones de dólares en diseñar una estrategia de marketing y comunicación orientada a sus usuarios, no a los de la acera de enfrente.

El último capítulo de esta fallida estrategia de comunicación lo vimos ayer, con la rectificación de varias políticas de prestación de videojuegos y la necesidad de que la Xbox One se conecte cada 24 horas a Internet para verificar la originalidad de los juegos y aprobar su uso. Todos estos aspectos han estado en boca de muchos en las últimas semanas y Microsoft en ningún momento se ha detenido a explicarlos de forma clara, hablando de ventajas, de futuro y de un mundo digital.

Según los planes originales de Microsoft los usuarios de Xbox One podrían compartir la versión digital/descargada de los juegos con hasta 10 amigos o familiares. Esas mismas copias digitales podrían venderse o regalarse a cualquier otro usuario de Xbox y, en el caso de desplazarse a casa de un amigo para echar una partida, uno ya no se vería forzado a meter en la mochila los juegos si no que podría acceder a su biblioteca de juegos desde cualquier consola.

Fácil acceso frente a propiedad

Todos esos aspectos forman parte del futuro digital de los contenidos. Un futuro en el que un porcentaje importante y creciente del mercado valora el fácil acceso por encima de la propiedad de los videjuegos, el futuro frente al presente. Todas estas características se han perdido de la noche a la mañana y es muy probable que no las volvamos a ver hasta dentro de muchos años; sería rectificar dos veces sobre el mismo tema y dar una sensación de inseguridad que ni los mercados ni el público ven con buenos ojos.

De la misma forma que Sony creó un vídeo para mofarse de la política de Microsoft de prestación de juegos, la empresa de Steve Ballmer debería haber hecho algo similar el día de la presentación de Xbox One. Comunicarle al usuario, a tu futuro cliente, por qué tu sistema es el mejor y por qué tiene más ventajas que desventajas. En definitiva, enseñarle al usuario el futuro y por qué le beneficia, en vez de permitir que éstos te vuelvan a mostrar el presente.

Microsoft no lo ha hecho y ha dejado pasar una oportunidad inmejorable para ello. Son capaces de ver el futuro del software y de una industria como la de los videojuegos pero, por desgracia, no han sabido transmitir esas ideas, esos pensamientos, de una forma clara y fácil de entender para el consumidor medio.

Anuncio oficial | Microsoft
En Xataka | Microsoft da marcha atrás en su política de DRM en Xbox One y la deja como hasta ahora

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

46 comentarios