
El pasado viernes el Consejo de Ministros aprobó el reglamento del nuevo Canon Digital, que trata de compensar a los autores por las pérdidas que pueden sufrir por la creación de copias privadas por parte de los usuarios. La nueva remuneración viene vía Presupuestos Generales del Estado. Vamos a aprovechar y tratar de contarte todo lo que necesitas saber sobre el nuevo Canon Digital que ahora pagamos todos.
Este nuevo Canon Digital viene a sustituir al anterior sistema que gravaba el soporte físico en el que se podían copiar los productos sujetos a derechos de autor. Esto incluía desde un disco duro, un CD/DVD, una memoria USB pero también una fotocopiadora o la memoria de tu cámara de fotos.
Esto independientemente del uso que les demos, sin importar si los dispositivos de almacenamiento eran para uso profesional o lúdico. Por ejemplo, un fotógrafo profesional pagaba las memorias que necesitaba para realizar su trabajo más caras para compensar a los autores por la copia privada de los productos culturales con derecho de autor. Todo esto era gestionado por las sociedades de autores. Otro ejemplo serían los CDs que se usaban para presentar un trabajo en la Universidad o para hacer copias de seguridad en las empresas.

Este sistema fue en primer lugar considerado ilegal por la Unión Europea, tras la lucha llevada a cabo por la empresa Padawan SL (PDF). Posteriormente su reglamento fue derogado por la Audiencia Nacional. Por lo tanto no es una decisión que voluntariamente tome el Gobierno, sino que se ha visto obligado por las sentencias judiciales.
deja de depender de la recaudación que las entidades de gestión de los derechos de propiedad intelectual obtienen de los intermediarios en el mercado de equipos, aparatos y soportes de reproducción, para pasar a financiarse directamente con cargo a los Presupuestos Generales del Estado
Este nuevo sistema no nace ajeno a la polémica, puesto que no cuenta ni con el visto bueno de las Sociedades de Autores, que lo consideran insuficiente, ni con el de parte de los usuarios como la Asociación de Internautas, que consideran que al final seguimos pagando todos los ciudadanos una compensación por hacer una copia privada de una obra de la cual ya hemos adquirido una copia.
De esta manera pagamos todos, independientemente de que tengas tu música con o sin copia, puesto que hoy en día con los nuevos modelos de negocio ni siquiera tenemos por qué tener una copia local de nuestra música. La copia por la que pagamos será de Spotify, iTunes o Google Music, por citar tres ejemplos, y no necesariamente nuestra.

La estimación del número de copias realizadas, excluyendo aquellas reproducciones realizadas mediante equipos, aparatos y soportes de reproducción digital que no se hayan puesto a disposición de usuarios privados y que estén manifiestamente reservados a usos distintos de copias privadas.
Otro aspecto que también se tendrá en cuenta será:
El impacto de la copia privada sobre la venta de copias originales, teniendo en cuenta el grado de sustitución real de éstas por las copias privadas realizadas y el efecto que supone para las mismas que el adquirente de una copia original tenga la posibilidad de realizar copias privadas.
La instrucción de este procedimiento corresponderá a la Dirección General de Política e Industrias Culturales y del Libro, cuya titular es Teresa Lizaranzu, también presidenta de la Comisión Sinde. Para la estimación de la cantidad de compensación, tal y como consta en el reglamento, se dará audiencia a las entidades de gestión de derechos de propiedad intelectual. O dicho de otra manera, se negociará con ellos o como mínimo se les escuchará.
Este año la cantidad que ha ido destinada a este fin ha sido de cinco millones de euros. Las entidades de gestión estimaban que debería ser de 100 millones. Lo cierto es que en todo caso será el próximo año donde veamos por donde van los tiros a la hora de concretar las cifras. Lo cierto es que no creo que tuviera muy buena acogida una gran cantidad en un momento donde los recortes llegan a todos los ámbitos.
Pero además de esto debemos tener en cuenta que el pago por copia es un modelo cuestionable. ¿Qué pasa con los usuarios de Spotify? ¿O los usuarios que compran una película en Google Play? Sin duda es algo que tendrán que resolver, puesto que este sistema no está más que en sus inicios pero el potencial de expansión que tiene es realmente grande y está por explotar.
Realmente no tengo claro cual sería el sistema más justo de compensación. Ni si es justo pagar una y otra vez por la misma canción dependiendo del formato, casete, CD, digital, etc. en la que podríamos haber pagado por la misma obra. Lo que si tengo claro es que no debería efectuarse vía Presupuestos Generales del Estado, por lo menos sin el consenso de toda la sociedad, algo que sin duda no parece tener la nueva compensación.
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