Falcon Pro desafía a Twitter con una ingeniosa forma de saltarse las restricciones

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Falcon Pro

Cuando Twitter introdujo los cambios en su API, también limitó considerablemente su uso a clientes de terceros que sirvieran el mismo propósito que las apps oficiales. Como mucho, estas aplicaciones pueden utilizar gratuitamente hasta 100.000 tokens (un token por usuario, serían 100.000 usuarios). ¿Y si se supera? Hay que pasar por caja y desembolsar una cantidad que no es nada pequeña. Tweetbot ya tuvo problemas en su día por alcanzar el límite y lo solucionó subiendo el precio.

Falcon Pro, un cliente para Android con un ascenso meteórico hasta que llegó a los 100.000 tokens, decidió limitar los registros… hasta estos días. desde ahora, Falcon Pro ya no está disponible en Google Play y sólo se puede descargar desde la web oficial del desarrollador. ¿El motivo? Una pequeña actualización que, además, permite que otros usuarios puedan utilizar la aplicación. ¿Cómo? Dejando que cada uno de ellos especifique su propio token.

Cualquier usuario puede crear una aplicación de Twitter. A cambio, conseguirá un token (que vendría a ser una clave privada) de la API que le permitiría desarrollar cualquier app… sólo que en este caso este token se utilizará directamente en Falcon Pro. De esta forma, y aunque en teoría Falcon Pro haya alcanzado los 100.000 usuarios, estos nuevos twitteros no se contarían ya que cada uno tiene su propio token.

¿Está Falcon Pro incumpliendo los TOS de Twitter?

Pues… si se interpretan al pie de la letra, sí. Los usuarios que generan su token tienen que hacerlo creando una aplicación falsa, para la que luego no utilizarán esa clave conseguida. Y no es casualidad que en Falcon Pro, aunque defienden no estar haciendo nada ilegal, hayan trasladado la app desde Google Play a su sitio web oficial, posiblemente temiendo una retirada por parte de Google tras recibir presiones de Twitter.

Sin embargo, ahora quien tiene el problema es Twitter. Ir uno a uno revisando dónde se están utilizando los tokens parece algo demasiado costoso. Cerrar por completo la concesión de tokens a desarrolladores tampoco parece ser una solución factible hoy en día.

¿Y dejarlo pasar? Eso conllevaría que otros clientes de Twitter pudieran comenzar a aplicar métodos similares, con lo que la restricción de 100.000 tokens quedaría como una mera formalidad en desuso (y, con ella, se cerraría una de las fuentes de ingresos que tiene actualmente Twitter). ¿Qué decidirán, a sabiendas de que habrá muchos ojos mirando? Hagan sus apuestas. Yo, de momento, no lo tengo nada claro.

Vía | ZDnet
En Genbeta | La salud de Twitter un año después de los cambios en su API

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