
Hace unos días se filtró una nueva build de Windows 8, en la cual se aprecia una nueva característica realmente llamativa: se llama “Portable Workspace”, y nos da la posibilidad de “instalar” Windows 8 en una unidad USB y “correrlo” desde ahí, de un modo parecido a como lo hacen muchas distribuciones de Linux.
No se trata de instalar Windows 8 desde un disco USB (algo que ya se puede hacer con Windows 7), sino de que el mismo Windows quede instalado el disco USB, para que así al conectarlo a otro computador podamos usar el sistema operativo guardado ahí, con sus respectivos programas y documentos.
En principio parece algo positivo por donde se le mire. Sin embargo, existen dos “peros” importantes. En primer lugar, dado que lo que se hace es instalar una copia completa de Windows en un disco, se necesita que este tenga más de 16GB de espacio disponible. Es de suponer que en realidad Windows ocupa mucho menos espacio, pero se exigen 16GB de mínimo para que exista espacio para instalar más programas, manejar documentos, etc.











