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Apple, HTML5 y CSS3

Daniel Glazman, co-presidente del grupo de trabajo de CSS en el W3C ha publicado una artículo en su blog alertando de que el dominio de WebKit está está amenazando la web abierta. El motivo es que los navegadores con este motor de renderizado, como Chrome y Safari, dominan el mercado y por ello, muchos diseñadores web no contemplen otros navegadores cuando escriben sus hojas de estilo.

La proliferación de los terminales móviles y el dominio de este mercado por parte de Apple y Google, cuyos navegadores se basan en WebKit, está conduciendo a una situación que Glazman compara con la que se produjo con Internet Explorer 6: Sitios diseñados sólo para IE-6… ha costado diez años superar aquel error, y ahora va a ser más difícil.

El problema

El problema está en las propiedades CSS3 experimentales que están marcadas con el prefijo del proveedor (moz, ms, o y webkit), que se han establecido así para asegurar que no hay problemas a la hora de implementar éstas. Cuando la propiedad experimental se estandariza, el prefijo debe mantenerse sólo por compatibilidad hacia atrás.

WebKit CSS properties

Por un lado están los propios sitios web, analizando la cadena User-Agent para filtrar los navegadores no basados en WebKit, por otro los diseñadores, que no han contemplado otras opciones distintas de WebKit aunque los otros navegadores soporten las mismas propiedades.

Finalmente los fabricantes de navegadores con motores alternativos, que están implementando soluciones para hacerse pasar por “WebKit compatible“. El resultado es la vuelta a una situación de monopolio y no por falta de innovación de éstos precisamente. Glazman no se cuestiona si la ruptura con los estándares va a pasar, sino cuándo.

La solución

Daniel apela a la conciencia de los implicados en todos los frentes. Los diseñadores, a los que —en teoría— no les cuesta mucho más esfuerzo añadir unas cuantas líneas, para garantizar la compatibilidad con un arco amplio de productos.

CSS3 properties

A los sitios, para que no discriminen navegadores que no utilicen el motor WebKit. A los fabricantes, para que definan de una vez por todas cómo quieren implementar sus soluciones y no se alejen de los estándares del W3C.

Y por último, a los usuarios, para que si no vemos correctamente en nuestro navegador favorito los degradados, transformaciones, transiciones o animaciones, nos quejemos de forma activa ante los sitios web, notificando los problemas.

Una reflexión personal

Daniel Glazman tiene toda la razón en lo que dice referente a las causas y los efectos, y os aconsejo leer la entrada completa en su blog. Lo que sí me parece algo más utópico son algunas de las propuestas. Como diseñador recuerdo los tiempos duros del dominio de Internet Explorer, cuando otros productos como Firefox estaban abriéndose paso en el mercado y aportaban un aire de frescura en un ambiente enrarecido.

La representación de los documentos web es un arte, casi tan importante como los contenidos en mi opinión. Preparabas un diseño muy trabajado con GIMP o Photoshop, y a la hora de implementarlo era una pesadilla. Hacks para esto, ajustes y correcciones para lo otro…

Un día, tras comprobar que un documento se representaba de forma distinta en IE-6 para XP y la misma versión para Windows 2000, decidí que abrazaba los estándares del W3C, tanto si se veía bien en IE-6 como si no. Pero esto es una opción personal, y cuando trabajas para otros no te complicas la vida y te adaptas a la tecnología dominante.

W3C

Como usuarios, nos queda el recurso denominado en economía “votación con los pies”, y siempre podemos “huir” de aquellos productos que no satisfacen determinadas especificaciones. Claro que en la época del “escritorio only“ teníamos unas posibilidades que en los dispositivos móviles no tenemos, siendo cautivos de una tecnología.

¿Quién tiene de verdad la llave de la solución? Los fabricantes, que deben apoyar y seguir las directrices del W3C. Con la conquista del mercado aparece la soberbia y para qué cambiar si ya dominamos el mundo. No olvidemos que Microsoft no se plegó a las propuestas del W3C hasta que no empezó a ver las orejas al lobo, perdiendo cuota de mercado en barrena. ¿Van a enmendar Google y Apple su conducta actual? La respuesta os la dejo a vosotros.

Vía | Glazblog
Imagen | Daniel Juliá Lundgren, W3C

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