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Menéame, qué te pasa

Rebelión de sus usuarios. Caos organizado. ¡Censura dictatorial! Ban Day ’09. Llamadlo como queráis, pero Menéame está sufriendo una auténtica crisis 2.0. Lo vimos hace un par de años con Digg y lo hemos visto recientemente con Facebook: no es bueno para tu negocio que tu comunidad se sienta atacada por ti mismo, y menos si todo tu contenido viene de tus usuarios. La portada está monopolizada por un solo tema.

¿Qué ha pasado?

La historia viene de hace tiempo y es difícil explicar exactamente cómo se ha llegado a este punto sin estar en las carnes de los protagonistas. La mariposa que causó este huracán ha sido una intrascendental noticia enviada por el popular usuario me_meneo_pensando_en_ti (MMPET). En esta entrada se enlazan a varias fotos de comida curiosa y en la entradilla el usuario da su opinión sobre las fotos con un chascarrillo (o lo copia de otro sitio, da igual).

Debe ser más bastante importante de lo que pensaba, ya que a los 10 minutos el administrador (¿Ricardo Galli?) anuncia que la entrada no sigue las normas marcadas porque el usuario ha puesto un título que no se corresponde exactamente con lo que quiere decir la página original, y que Menéame no es para hacer microblogging. El usuario que mandó la noticia pide explicaciones de la decisión ya que hay envíos que incumplen más flagrantemente esa regla sin ser prohibidos, y tras varios emails entre las dos partes la noticia sigue descartada sin más explicaciones. El usuario decide explicar la situación en varios comentarios, lo que le causa el baneo.

Tras ese baneo el usuario crea un blog recapitulando toda la historia y llega a portada de Menéame, señalando que el sitio no acepta la más mínima crítica. Esa entrada está apoyada por bastantes parroquianos del lugar, pero recibe un par de docenas de votos negativos mayoritariamente de los administradores (mal reacción si te critican precisamente eso). Esa lista de votos negativos que es pública, es recopilada por un comentarista, que a los pocos minutos es baneado.

A partir de aquí, todo se descontrola. Literalmente cientos de usuarios comentan exactamente la misma lista de votos negativos, y también son baneados por los administradores. La bola sigue creciendo con envíos sobre el tema hasta que la portada de Menéame se llena, a estas horas, exclusivamente con este tema. Cosa lógica si tenemos en cuenta la simpatía que desprende MMPET en los visitantes habituales, ya que es uno de los usuarios con más noticias publicadas (alrededor de 600 en pocos meses).

Evidentemente la historia tiene más matices: desde Menéame se asegura que el usuario venía haciendo una campaña contra el sitio desde hace meses con el clon Jonéame, desde el otro se asegura que los administradores les han amenazado con denuncias por publicar los emails sin su consentimiento. Personalmente, aún habiendo visitado decenas de webs relacionadas con la noticia, en ninguna especifican o enlazan a qué es lo que ha hecho tan grave el usuario, como mucho dicen que no pueden aclararlo porque está en manos de sus abogados. Esta actitud y argot típicos de una asociación criticada diariamente en Menéame (i.e. SGAE) muchos lo han visto como una persecución personal hacia el usuario y seguramente no ha ayudado a apaciguar los ánimos.

Baneos masivos

Desde Menéame se asegura que estos baneos masivos se están realizando para proteger a esos usuarios que votaron negativo. Torpeza supina, como comenta Jose Perea en Abadía Digital. Como expertos en llevar una comunidad deberían conocer mejor que nadie el Efecto Streisand: prohibir algo público en Internet puede desencadenar en un meme terrible que acabe con miles de blogs y demás webs conteniendo la dichosa lista. Y no, no hablo precisamente de la lista de la compra, o la de Street Fighter, o la de la Quinta del Buitre, o la de los Reyes Godos.

Parafraseando a los ángeles de Kobol, esta situación ya ha sucedido, y volverá a suceder. De hecho es clavada a la que Digg sufrió con las claves HD-DVD, en ese caso era un número ilegal y ahora es una lista públicamente accesible por todos, ambos casos con un cierto surrealismo basada en una cadena de caracteres maldita. Uno entendería que los administradores se habrán dado cuenta al décimo baneo que el meme estaba escalando y que se le estaba yendo de las manos, en vez de seguir baneando a cientos de usuarios. Poco ágiles han estado.

Lo realmente mosqueante de los baneos masivos es que la lista que están publicando ni vulnera ninguna ley ni atenta contra las normas del sitio, al menos ninguna que no sea ambigua. Esos votos negativos son públicos y cualquier puede leerla, incluso para los no registrados en el sitio. No puedes prohibir su recopilación o su distribución, desde el momento en que es el propio sitio el que los publica. Y no creo que esas listas tengan derechos de autor.

Además, se está hablando de que nadie tiene derecho a señalar a un usuario porque haya votado tal o cual. No puedes extrapolar las características de los tradicionales votos anónimos y privados a unos votos que son pseudoanónimos y públicos. No es lo mismo publicar lo que han votado mis vecinos que publicar lo que han votado los diputados en el último pleno, en tanto en cuanto una información es privada y la otra ya es pública. Supongo que tendremos que condenar el Señalar, como parece que hay que condenar el Microblogging.

De cualquier manera, existe un problema y es patente. Da igual las causas, da igual quién lleve razón. Hay un problema y la portada actual de Menéame es la prueba. Administradores de Menéame, hay que solucionarlo, la táctica que estáis siguiendo no funciona y no escala si hay mil usuarios cabreados por cada administrador.

¿Cómo solucionarlo?

¿Qué ganan con mantener su postura? Nada: la minoría de los usuarios a los que quieren proteger ven pulular una lista con sus nombres por decenas de sitios, y a los usuarios ofensores, mayoría entre los usuarios activos, les genera recelo hacia el proyecto. Aunque crean tener la victoria moral, esta crisis mal gestionada va a suponer una pérdida de ingresos y un mal ambiente que degenerará la comunidad.

Por las experiencias de Digg y Facebook, la manera más rápida que tienen los administradores de arreglar este entuerto es agachar la cabeza, dar un paso atrás y rectificar. Aunque eso implique morderse la lengua, traicionar sus principios y escuchar a los disidentes. Readmitir a los usuarios baneados. Deshabilitar durante un tiempo los votos negativos o, por lo menos, evitar que los administradores voten negativamente.

En vistas al futuro, los usuarios que envían noticias piden relajar la regla que impide poner una opinión en una entradilla, o directamente ignorar esa regla en los envíos de la categoría de Ocio. Por supuesto aplicarla aleatoriamente siguiendo el algoritmo PPG no es muy buena idea. Y, si realmente no quiere que se recopilen los votos negativos, que los eliminen de los logs públicos. Es absurdo mantener una información con un cartel que diga No usar, es como el de pisar el césped, te entran más ganas.

La otra opción es no retroceder y mantenerse firme. Por pura inercia, la avalancha se irá calmando poco a poco, y dentro de unas semanas se habrá olvidado. Pero mientras tanto, en este tiempo se hará una bola de nieve que solamente puede dañar a Menéame a medio plazo. Los usuarios se quedarán con la impresión de que esa mafia elefantesca realmente existe y que todo lo que se publique llevará el sesgo que quieran los administradores. Porque aunque quieran dar una sensación de cumplir las normas sin piedad, es cierto que no aplican las mismas normas a todos los envíos y/o comentarios (por las razones que sean).

Lo peor es que están molestando a la masa aportadora de sus usuarios. En estas comunidades 2.0 típicas, un 90% de usuarios solo lee los contenidos, un 10% comenta en ellos ocasionalmente, y solo un 1% aporta noticias (sí, es un 101% en total). Están yendo directamente a por el 1% y a por el 10%, justamente la base que hay que cuidar. Por otro lado, tienen suerte de no tener ninguna competencia sólida en el ámbito castellano, y por eso la sangría de usuarios avanzados será muy suave.

La última opción que se me ocurre, si quieren sacar dinero de este incidente, sería patentar este método para darse de baja de una Teleco, es una forma muy directa, limpia y rápida.

Si no estás a gusto, te vas

Como decía, administrar una comunidad de estas características, donde TODO el contenido es de los usuarios, es muy diferente a llevar una página personal que no tiene esas miras comerciales. Para empezar, en una página personal el administrador efectivamente está en su casa, y puede hacer lo que le venga en gana (legalmente), no debe temer a las represalias. En una comunidad, los administradores llevan hoteles donde pueden marcar unas normas de convivencia mínimas, pero no pueden generar un control demasiado exhaustivo.

En una de estas comunidades, el administrador no puede decir aquello de: si estás a disgusto, vete a otra. Sinceramente, no veo a Kevin Rose de Digg o a Mark Zuckerberg de Facebook diciendo a sus usuarios que si no les gustan las novedades, se pueden largar a otra red social. Estás dando y monetizando un servicio que se basa demasiado en los usuarios como para permitirse ignorarlos. Aunque repito, Menéame tiene el factor a favor de no contar con ninguna competencia a su altura. ¿Alguien quiere desarrollar un Reddit en español y exitoso?

En estas ocasiones, como en muchas de la vida, es necesario parecer humilde y parecer que escuchas a los usuarios. Parecerlo.

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