La Guardia Civil ha detenido a una mujer de 29 años en Cangas do Morrazo (Pontevedra) por su presunta participación en múltiples sucesos de hurto y una estafa continuada, con un perjuicio económico superior a los 47.280 euros, según las investigaciones. La mujer habría sustraído carteras y teléfonos móviles al descuido, utilizando los datos y las tarjetas de las víctimas para acceder a sus aplicaciones de banca electrónica.
La sospechosa habría realizado transferencias y compras, enviado dinero mediante Bizum, retirado efectivo de diferentes cajeros automáticos con HalCash y solicitado préstamos personales no autorizados. Los investigadores no especifican cuánto dinero perdió cada una de las víctimas ni la cantidad que corresponde a cada tipo de operación.
La investigación surgió a raíz de tres denuncias presentadas en enero de 2026. Los hurtos eran similares y se produjeron los martes y viernes, días de mercado en Cangas. Las investigaciones revelaron que la misma persona retiraba efectivo en todos los cajeros automáticos.
La detención y el paso por el juzgado
Fue el 17 de octubre cuando la sospechosa intentó robar un bolso en una cafetería y huyó junto a otros dos hombres en un vehículo, que fue interceptado por una patrulla de la Guardia Civil. Al identificarlos, los agentes se dieron cuenta de que la mujer ya estaba siendo investigada por actividades delictivas similares.
Tras su detención, la mujer fue puesta a disposición del Tribunal de Instancia de Cangas junto con las diligencias, y quedó en libertad mientras continúa investigada por los hechos. No hay información sobre cómo accedió a las contraseñas ni qué comprobaciones de autenticación se saltó.
Las funciones antirrobo de Android y iPhone
Los propietarios de teléfonos Android pueden proteger sus dispositivos frente al robo y al acceso no autorizado a sus datos utilizando funciones de protección antirrobo. Estas opciones se pueden encontrar en Ajustes, Google, Todos los servicios y Protección antirrobo, y constan de varias funciones de seguridad.
El bloqueo por detección de robo utiliza los sensores de movimiento y las conexiones del dispositivo y puede bloquear la pantalla si alguien arrebata el móvil y huye. Sin embargo, la disponibilidad de estas funciones puede variar en función del modelo del teléfono; un ajuste atenuado indica que no es compatible con esa función.
La guía de protección antirrobo de Android describe el funcionamiento de las herramientas. El bloqueo remoto exige, entre otros requisitos, que el número de teléfono esté verificado, la tarjeta SIM esté activa y que la función “Localizador” esté activa en el móvil, tal y como se indica en las instrucciones de Google. Si el dispositivo no tiene conexión a internet cuando se solicita el bloqueo remoto, el teléfono se bloqueará automáticamente una vez que se restablezca dicha conexión.
Los iPhones ofrecen funciones de protección antirrobo similares; sin embargo, algunas acciones exigen Face ID o Touch ID, sin que el código pueda usarse como alternativa. Dichas funciones requieren autenticación biométrica para acceder a contraseñas guardadas cuando se cumplen las condiciones de esta protección. Además, si se intenta cambiar las opciones de seguridad, como la contraseña de la Cuenta de Apple, tendrá que esperar una hora y utilizar Face ID/Touch ID una segunda vez para confirmar su identidad.
La protección antirrobo adicional del iPhone se aplica por defecto fuera de lugares conocidos, como casa o el trabajo. La opción “Siempre” permite exigir estas medidas también en esas ubicaciones. Las funciones de protección antirrobo deben activarse antes de que se produzca un robo.
Si ya se han realizado pagos fraudulentos, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) aconseja contactar con el banco para intentar anularlos y, en su caso, bloquear la tarjeta y denunciar el problema. El bloqueo del teléfono y la reclamación de las operaciones son actuaciones distintas.
Imágenes | Guardia Civil