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Last fm

La radio en streaming era, quizás, una de las características más interesantes de Last.fm. Por una pequeña cuota de 3 euros al mes podías disfrutar de música ininterrumpida como si de una radio se tratase, ya bien a través del propio portal o a través del cliente que éste ofrecía. ¿Lo más interesante? Que la radio era personalizada, en función de tus gustos y de otra música que escuchases. Pero, por desgracia, Last.fm cierra su servicio de radio en la mayoría de países.

Y, como suele ser habitual, España es uno de los que se quedarán sin esta funcionalidad. A partir del 15 de enero, todos los usuarios de pago dejarán de tener acceso a la radio online. Desde Last.fm ofrecen la posibilidad de cancelar la suscripción y recibir un reembolso si se ha pagado más de 30 días, o de mantener la suscripción para acceder a otras de las características premium, como la navegación sin anuncios y otras novedades que prometen presentar próximamente.

¿El principal motivo? Desde Last.fm no entran en detalles y afirman que el problema viene provocado por “restricciones de las licencias”. No tenemos más información sobre el asunto y si se debe a una falta de acuerdo con las discográficas (muchas son reticentes aún a la música por Internet) o a que se necesitara un acuerdo que fuera caro y perjudicial para Last.fm (hace poco se hicieron públicas cifras de Pandora y no eran nada esperanzadoras).

Last.fm, ¿herida de muerte?

¿Qué significan estos cambios para la situación actual de Last.fm? Pues seguramente sea un palo importante. La oferta de radio gratuita con anuncios sólo se mantiene en Estados Unidos, Reino Unido y Alemania. Eso sí, si se quiere utilizar el software de escritorio, entonces es obligatorio pagar una suscripción. En Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Irlanda y Brasil se mantiene la suscripción de pago. En el resto, entre los que está España, desaparece por completo.

¿Cuánto puede afectarles un cambio así? En Last.fm nunca han sido mucho de presumir de cifras y es un misterio el número de suscriptores que tienen actualmente. Lo que sí es cierto es que, desde que CBS adquiriera el servicio en 2007, éste ha ido poco a poco introduciendo limitaciones de cara a contentar a las discográficas: pasar la radio a servicio de pago cuando antes era gratis y dejar de ofrecer la compra de canciones bajo demanda, por poner dos ejemplos

El scrobbling, el gran buque insignia del servicio que ofrece Last.fm, seguirá funcionando y siendo gratuito en todos los países, pero el sitio va a tener difícil sobrevivir sólo con esta característica como único atractivo y más cuando otros competidores, como Spotify, se están poniendo las pilas en lo que a descubrimiento de musical se refiere. ¿Tiene Last.fm las horas contadas? Quizás es demasiado pronto, pero lo cierto es que su futuro más allá de los países donde sigue ofreciendo su servicio sin límites está más que complicado.

Más información | Comunicado oficial
En Genbeta | Alternativas gratuitas a Last.fm

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