Compartir
Publicidad

La app que utiliza el gobierno para comunicarse podría no ser tan segura como cree

La app que utiliza el gobierno para comunicarse podría no ser tan segura como cree
Guardar
3 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Tras casos como el de las filtraciones de WikiLeaks que le valieron a Julian Assange su reclusión en la embajada de Ecuador, la necesidad de los gobiernos de un sistema que les permitiera comunicarse de manera fiable y privada se hizo todavía más patente. Un suceso que llevó a cientos de ellos a apostar por herramientas específicas. Sin embargo, no todas ellas parecen funcionar.

Efectivamente, pues en pleno juicio por el caso del pequeño Nicolás, el juez ha cuestionado la seguridad de la app que emplean Rajoy y sus ministros para llamarse: COMSec. La utilidad, desarrollada por Indra, habría permitido grabar algunas de las charlas mantenidas entre varios agentes de la Policía Nacional y miembros del CNI, en las que pactaban cómo lavar algunas pruebas comprometedoras que habían caído en poder del joven.

La seguridad de COMSec, cuestionada

Así, la investigación que instruye el Juzgado número 2 de Plaza de Castilla con el objetivo de dilucidar quién fue el responsable de la mencionada grabación ha terminado cuestionando la fiabilidad del sistema de comunicaciones que emplean algunos cuerpos y miembros del gobierno en funciones.

En concreto, los especialistas han concluido que COMSec habría permitido convertir el teléfono del entonces comisario de asuntos internos, Marcelino Martín Blas, en una suerte de grabadora, que envió toda la conversación en tiempo real a los autores de la filtración. La app, había sido previamente instalada en su teléfono por la Dirección General de la Policía Nacional, que también lo habría hecho en los terminales de otros miembros del cuerpo.

1366 2000

Algo bastante paradójico si tenemos en cuenta que la utilidad, desarrollada por la tecnológica española Indra, habría sido creada para todo lo contrario, es decir, con el fi de garantizar la privacidad de las conversaciones y evitar que fueran interceptadas por “terceros malintencionados”.

Una hipótesis que no ha tardado en aceptar el juez instructor de la causa, Arturo Zamarriego. Sin embargo, este ha obviado el hecho de que la investigación policial está liderada por el propio Martín Blas y que señalar a COMSec podría formar parte de una estrategia para desplazar la acusación que recae sobre él y otros implicados. En todo caso, cabe señalar que esta no es la única herramienta de Indra que está siendo investigada, sino que otra llamada mobileDesk MDM –que, básicamente, sirve para instalar la primera- también está siendo analizada.

No obstante, parece que Rajoy y sus ministros siguen utilizándola. ¿La razón? Que teóricamente permite realizar llamadas, enviar mensajes, compartir archivos y llevar a cabo videoconferencias en un entorno seguro. De manera más detallada, la app requiere que ambos interlocutores la tengan activada en su teléfono, así como que hayan tecleado un código personal para que se establezca la conexión. A partir de entonces, la comunicación se establecería de punto a punto, sin intermediarios.

Captura De Pantalla 2016 10 13 A Las 11 52 05

Sin embargo, la explicación de Martín Blas cuestiona este funcionamiento y afirma que el sistema podría haber permitido espiar a terceros interesados todas las conversaciones mantenidas por los miembros del Ejecutivo. Algo que, al margen del caso que nos ocupa, también afectaría a Indra. Esta última, por cierto, recientemente ha recibido la adjudicación de un contrato para desplegar una herramienta similar para el Servicio de Aduanas Español.

Al margen de lo comentado, hay que recalcar que el pequeño Nicolás aseguró hace meses que el Centro de Inteligencia Nacional había pinchado su teléfono móvil y fabricado pruebas falsas contra él. Unas afirmaciones que le valieron que el CNI interpusiera una querella por injurias a través de la Abogacía del Estado, tachando las acusaciones de “falsas y delirantes”. Un asunto que enfrentaría al joven impostor a una multa de hasta 180.000 euros.

Vía | El Confidencial

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Ver más artículos