Una de las cosas que siempre salían a la discusión cuando hablábamos de Google Wallet y los pagos por el móvil era la seguridad. Sólo nosotros deberíamos ser capaces de usarlo para pagar, y para eso Google Wallet implementaba un PIN que bloqueaba los pagos. El problema que se ha encontrado es que el PIN no es tan seguro como parecía.
El grupo de seguridad Zvelo ha encontrado dos fallos que permiten acceder a Google Wallet saltándose el PIN. Uno sólo afecta a terminales con root: ejecutando una aplicación con permisos de superusuario se puede extraer el PIN. El método es simple: el PIN se almacena cifrado en la memoria del teléfono. Como sólo hay cuatro cifras (10.000 posibilidades), la aplicación prueba todos los pins posibles hasta que uno de ellos coincide con el que está cifrado.











