
“La realidad por el momento, y probablemente por un tiempo demasiado largo, es que Internet no forma todavía parte de la actividad económica del cine. No dudamos que va a formar parte esencial en el futuro, pero ese futuro todavía no ha llegado.”
Así se expresaba ayer Enrique González Macho, presidente de la Academia de Cine, durante su discurso en la gala anual de entrega de los Premios Goya, dando un titular que ha sido casi más comentado que los propios premiados. Añadía para justificar su argumentación que actualmente la práctica totalidad de los recursos del cine provienen de fuentes ajenas a Internet.
Por ello, para González Macho Internet no es ahora mismo ni siquiera un complemento para la industria cinematográfica. Sus palabras demuestran una intención positiva, de acercamiento entre el cine e Internet como aliados y no como enemigos; su error es pensar que este acercamiento debe quedar como asignatura pendiente para el futuro, cuando se trata de una realidad que viene barriendo su concepción del negocio desde hace ya muchos años.






A los amantes del séptimo arte no les vendrá mal nuevas recomendaciones cinematográficas, aunque antes, para ello, deban de valorar y escribir pequeñas revisiones sobre los títulos que ya hayan visto.

