
Os pongo en situación. Quizá en alguna ocasión vuestra máquina, ejecutando una distribución de Linux, se haya encontrado con una de esas situaciones en las que vemos cómo todo, hasta el puntero del ratón, se bloquea (estas situaciones suceden menos de lo que muchos suponen, todo sea dicho). Tras superar el mal humor inicial (y quizá darle algún golpe injustificado a nuestro hardware) probablemente decidamos efectuar un reinicio forzoso.
Pero antes de alargar el brazo y reiniciar a lo bruto vuestra máquina, con el peligro que puede suponer para vuestros componentes (tanto físicos como lógicos: no queréis un sistema de archivos corrupto, creedme) esperad un segundo y no sufráis: existe un mecanismo de emergencia que nos permitirá salir dignamente y reiniciar nuestra máquina de mejor manera. Tomad nota los que a estas alturas no lo conozcáis.






No es que este post sea patrocinado por Firefox, que no lo es, sino que la imagen es la foto de un cartel en el zoo de Toronto donde se exhibe al 



