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Tras seis meses, Windows 8 supera los 100 millones de licencias vendidas

En un post publicado en el blog oficial de Windows, Tami Reller ha dado a conocer algunas cifras relacionadas con Windows 8, además de hablar de otras cosas como Windows Blue. Y entre ellas, resalta un dato: las más de 100 millones de licencias vendidas de la última versión de su sistema operativo.

En este número se incluye todo: los Windows incluidos en tablets o en ordenadores nuevos y las actualizaciones hechas desde versiones anteriores. Recordemos que en enero, esta cifra era de 60 millones y que la habían alcanzado tras algo más de dos meses en el mercado. Ahora, en casi cuatro meses han subido en 40 millones, lo que muestra que la adopción del nuevo sistema se está ralentizando.

Reller también ha hablado de la tienda de aplicaciones. Según dice, el número de aplicaciones disponibles se ha multiplicado por seis desde su aparición y se han superado los 250 millones de descargas (hace cuatro meses, eran 100 millones). No ha podido evitar compararla con Apple, diciendo que han superado lo que había disponible para iOS durante el primer año de existencia.

Otro tema que se ha tocado ha sido el de Windows Blue, al cual se ha referido con ese nombre y no con la denominación Windows 8.1, de la que nos hicimos eco a partir de la filtración de unas capturas. No ha entrado en detalles, pero ha dicho que cubrirá aspectos como la pantalla, el rendimiento y la duración de la batería.

También ha dicho que “ proporcionará más opciones para las empresas, y dará a los consumidores más opciones para trabajar y jugar”. Y quizá algo bastante importante: que han estado escuchando las críticas y valoraciones que se han hecho al sistema y que esta actualización es la oportunidad que tienen para responderlas.

¿Cifras buenas o malas? Satisfactorias para los de Redmond

Según Reller, en Microsoft están contentos con lo que están consiguiendo. Dice que son conscientes de que Windows 8 es un gran y ambicioso cambio y, como tal, demanda de un tiempo de adaptación. Si esto es algo más que una declaración políticamente correcta, es algo que sólo ellos saben. Por mi parte, creo que tienen razones para estar satisfechos con ellas.

Que Windows 8 no iba a ser un éxito fulgurante y que sus números no iban a ser espectaculares era algo que estaba claro. El mercado ha cambiado y, por suerte, parece que Microsoft también lo ha hecho. Tal vez un poco justo, un poco “por los pelos”, pero lo ha hecho. Windows 8 es una apuesta arriesgada, sí, pero también un movimiento necesario para tener una apuesta competente a futuro.

El hecho que desde ya mismo se hable de un Windows Blue que parece que va a ir más allá de lo que sería un Service Pack demuestra que en Redmond las cosas han cambiado. La compañía pretende volverse más ágil frente a un escenario cambiante y esperemos que continúe con esta tendencia. Al fin y al cabo, es la única opción que les queda para estar al frente y mantener una posición de primera línea.

Vía | Blogging Windows

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