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¿Qué pasará con mis fotos cuando me muera?

¿Qué pasará con mis fotos cuando me muera?
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Este verano me he embarcado en una labor titánica: escanear todas las fotos y negativos que me fuera encontrando en casa de mi madre. Por si fuera poco, esto llegó después de haber capturado todas las cintas VHS y varias videocámaras.

La idea era sencilla. Buscaba digitalizarlo todo para poder compartirlo con toda mi familia y subirlas a mi servicio favorito: Google Fotos. Fue entonces cuando me asaltó la pregunta que da título a este artículo.

Estoy totalmente enganchado a Google Fotos

Entre mis contradicciones, he de reconocer que siempre me ha gustado tomar fotos, pero al mismo tiempo siempre he odiado organizarlas. Ese es el motivo por el que me gusta tanto Google Fotos.

Además de ser gratuito, que se dice pronto, esta herramienta me permite tener una copia de seguridad de mis fotografías totalmente organizada por categorías:

  • Orden cronológico (lo más importante)
  • Personas o mascotas
  • Ubicación
  • Analiza los elementos que hay en las imágenes
  • Álbumes
  • Álbumes compartidos
  • Bibliotecas compartidas
  • Vídeos

Mi biblioteca de Google Fotos es gigantesca. He subido todas las fotos que me he ido encontrando en mis discos duros, acabando con la pesadilla de carpetas dentro de carpetas con el clásico nombre "backup teléfono X/X/XX".

Me ahorran horas de dudas y sufrimiento.

Eso significa que desde que utilizo Google Fotos ya no hago copias de seguridad en discos duros, confío completamente en este servicio (algo que, al mismo tiempo, a veces me da algo de pánico). Si Google decidiera hacerlo de pago, les daría mi dinero sin pestañear. Me ahorran muchas horas de dudas y sufrimiento.

Desde mi teléfono puedo acceder en pocos segundos a fotos que tomé hace décadas, y si no me acuerdo de la fecha puedo acudir a cosas como "Santi cumpleaños Oporto", "Santi guitarra" o "Santi playa". Google Fotos ha acabado con mi desorden multimedia.

¿Lo mío es mío?

Empezaba este artículo hablando del proceso iniciado este verano, en el que he ido escaneando todos los álbumes que me encontraba en casa de mi madre. No he tenido que pedir permiso para ver "nuestras fotos", he ido a la estantería donde han estado siempre y allí me las he encontrado.

Lo mismo ha ocurrido con las fotos que estaban en casa de mi tía, la mayor de todos los hermanos. Ella atesora los álbumes con con fotos de mis abuelos, mi madre cuando era pequeña, etc. Mi prima repitió la misma operación (de ir a buscarlos) y en un par de horas teníamos las fotos escaneadas.

Dejando de lado los backups antiguos en discos duros, todas las fotos de mis últimos años están guardadas bajo Google Fotos. Si, dentro de unos años, un familiar quisiera ver aquellas fotos que le tomé en su cumpleaños, etc. no sería posible. Si no las he compartido con ellos, no existe "una estantería" común a la que puedan acudir.

fotos

Sí, evidentemente, podría crear álbumes con todos los eventos e irlos compartiendo con mis familiares y amigos, pero creo que ya ha quedado claro que soy muy perezoso organizando fotografías.

Este verano Google habilitó una opción para compartir tu biblioteca con otra persona, pudiendo elegir compartir todas las imágenes, a partir de una fecha concreta o sólo aquellas en las que aparezca una determinada cara.

Actualmente está limitado a una persona, y me gustaría que Google te permitiese hacer esto con el resto de seres queridos (compartiendo automáticamente todas las fotos en las que salen). De esta manera se solucionaría, en cierta forma, gran parte de mi problema actual.

Menos, muchas veces, es más

Obviamente, antes se tomaban muchísimas menos fotos que ahora, y a nadie se le ocurría "gastar" una foto con cada comida que hacía. Se buscaba capturar la emoción de un momento concreto, y tenías que planear mucho más cada instantánea.

Irónicamente, estamos hablando de que nadie podrá acceder a mis fotos de Google Fotos si me muero, pero lo cierto es que cualquier cosa que esté subida a la Red es de todo menos privado.

Cualquier cosa subida a la Red es de todo menos privado.

Hoy en día, los perfiles de Instagram podrían funcionar como "álbumes públicos", en los que cada persona va publicando una especie de diario visual o portfolio personal.

De todos modos, al encontrarme con fotos que desconocía de mi familia, poder ahondar en mi propio pasado, ha hecho que me cuestione si realmente entregar todas mis imágenes a Google Fotos es una buena idea.

He tomado más conciencia y he comenzado a crear álbumes de cada evento especial y compartirlos con las personas que aparecen. Espero que Google habilite más opciones en el futuro para que este proceso sea más automático y pueda incluir a más usuarios. Lo bueno es que, utilicen o no Google Fotos, cualquier persona puede verlas con el enlace correspondiente.

Poder tomar cientos de fotos al mes con tu smartphone o cámara, a gran calidad, es algo realmente cómodo. Al mismo tiempo, muchas veces me siento atrapado bajo una bola de nieve digital que cada vez se hace más grande. Las fotos están ahí, aumentando, sin que nadie las vea.

De nada sirve tomar fotos a tus familiares y amigos si luego no van a poder tener acceso a ellas. Quiero pensar que no soy el único que pasa por este dilema, y acepto cualquier consejo por si acaso Google Fotos no acaba de hacer mis sueños realidad.

En Xataka | Sigo haciendo foto analógica: cómo y por qué no me he pasado a digital

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