
Todos conocemos Internet como un ecosistema abierto y como prácticamente una bandera de libertad formada, en gran parte, por estándares abiertos y bien conocidos por todos (estando HTML por encima de todos ellos). Y una de las críticas que ha tenido este estándar, sobre todo por los que producen contenido, es la ausencia de un sistema estándar de DRM. Pues bien, ahora que está desarrollándose HTML5 ha surgido un grupo de empresas del sector (Google, Microsoft, Netflix) que ha realizado una propuesta para incluir esta característica, sorprendiendo especialmente el nombre de la British Broadcasting Corporation por encima de los demás.
La BBC es uno de los grupos mediáticos más poderosos, grandes y prestigiosos del mundo, y está financiado enteramente con fondos públicos (mediante un canon que el ciudadano paga por cada televisor), y por eso es especialmente llamativo que apueste por establecer un modo de limitar la difusión de contenidos por Internet. No es sorprendente: únicamente es llamativo.
En tanto que es un ente público debería velar por los intereses del ciudadano (así fue fundada, realmente, y así está establecido en su royal charter). Y realmente con acciones como esta demuestra actuar más por sus propios intereses que por otros, demostrando una independencia que ya querría RTVE para sí. En lugar de defender lo abierto de Internet, lo que apoya es controlar si se difunde su contenido (¡pagado por todos los ciudadanos británicos!) y de qué modo.
El caso de Google, Microsoft y Netflix es más que claro: son empresas que se dedican a la distribución y/o producción de contenidos, y su objetivo es hacer dinero. Simple y llanamente. Pero la BBC es un ente público (con la estructura jurídica concreta que tenga este tipo de organizaciones en el Reino Unido, la cual desconozco) y como tal está financiado por los británicos (y otros países: las ventas de derechos que realiza BBC Worldwide vuelven al Reino Unido), y debe estar a su servicio.
Y los argumentos son, cuanto menos, cuestionables, aunque bastante comprensibles si nos ponemos en la piel del ente británico. Podéis revisar el mensaje completo en los archivos de las listas de correo de la W3C.

La BBC advierte que, de no cumplirse al menos esas condiciones, es posible que, aunque se estandarice el DRM en HTML5, cada uno acabe siguiendo sus propias reglas utilizando sus propias aplicaciones y complementos donde sí puedan cumplirse esas limitaciones.
De todos modos y yendo al meollo de la cuestión, ¿es positivo que se estandarice el modo de distribuir, por poner un ejemplo concreto, vídeo en streaming con DRM? Si os soy sincero, creo que en cierto modo sí que es positivo.

Pongamos un ejemplo práctico. Netflix utiliza Silverlight para distribuir en streaming vídeo bajo demanda con DRM. Silverlight, oficialmente, únicamente está disponible para Windows y OS X, dado que la implementación libre para sistemas GNU/Linux (Moonlight) fue abandonada.
Gracias a este método de implementarlo, utilizar Netflix en Ubuntu no es trivial. Y el problema es que no existe un método estándar para distribuir vídeo con DRM utilizando el estándar HTML5. Si existiera un estándar, cualquiera de los navegadores existentes (existentes en todas las plataformas) podría implementar la misma manera de descifrar el streaming de vídeo. La barrera empezaría a desaparecer.
El problema al que nos enfrentaríamos sería al de siempre: que los proveedores de contenido podrían utilizar el estándar, inventarse uno nuevo o directamente ignorarlo y utilizar su propia implementación. Pero, bueno, la propuesta existe y probablemente acabe implementándose algo así para llegar a una especie de consenso entre los usuarios de Internet y los productores de contenido: en la práctica, los productores/distribuidores quieren tener control sobre cómo se transmite su contenido, y los usuarios queremos tener acceso a él.
El mayor problema de implementar DRM en un estándar tan abierto como es HTML5 es que lo que hacemos es, precisamente, ofrecer mecanismos para cerrar contenido en función de distintos criterios. Y ofrecer estos mecanismos hace que Internet pierda parte de su identidad.
Porque si Internet es así es, precisamente, gracias a haber sido casi totalmente abierto en sus tecnologías y su contenido. Además, parte de las condiciones prácticamente exigidas por la BBC atentan contra bastante más; particularmente aquella que les da control sobre el contenido que está alrededor del suyo, o acerca de dónde se puede visualizar su contenido.
Puedo llegar a ver razonable que se realice e implemente un método para que el productor controle la manera en que se transmiten los contenidos. Lo que no veo razonable es que este método incluya tanto control para permitir, incluso, una cierta forma de censura. Espero que el W3C sea justo y que tenga en cuenta que no solo importan los productores en este asunto: los usuarios de Internet somos los que consumimos contenido y queremos hacerlo del modo en el que nosotros queramos, y no en el que decidan los productores.
Más información | ComputerWorldUK | W3C Lists
Imagen | Noah Hall | Coffee Lover | MoneyBlogNewz