Estas son las repercusiones que tendrá sobre el desarrollo de software la sentencia del juicio Oracle vs. Google

Estas son las repercusiones que tendrá sobre el desarrollo de software la sentencia del juicio Oracle vs. Google
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Llamamos API (siglas de 'interfaz de programación de aplicaciones') a los protocolos que permiten que dos aplicaciones diferentes se comuniquen o interactúen. La existencia de estas API facilita el trabajo a los desarrolladores, ahorrándoles tiempo y dinero, y haciendo innecesario que tengan que reinventar la rueda con cada nueva aplicación que crean.

En los años 90, tanto Oracle como Sun se mostraron, como compañías de desarrollo de software que eran, contrarias a la aplicación de los derechos de autor a las APIs. Pero después de eso, Oracle se convirtió en propietario de Java tras adquirir Sun por 9.000 millones de dólares, una inversión que se ha visto incapaz de rentabilizar.

¿Cómo surgió el conflicto?

De modo que, cuando Google logró triunfar con su sistema operativo Android tras haber usado para crearlo 11.300 líneas de código de Java, Oracle decidió dejar de lado sus antiguas convicciones y denunciar a Google por violación del copyright de 37 de sus API, exigiendo el pago de 9.300 millones de dólares por daños y perjuicios.

Google se negó a realizar dicho pago alegando que el código de Java no era creativo, sino estrictamente funcional porque, sencillamente, se podía codificar de otra forma lo que hacía Java.

Google tomó la decisión de reimplementar esas APIs de Java en Android porque era el único modo de que los programadores de ese lenguaje pudieran crear aplicaciones para el nuevo sistema operativo móvil.

Dicha implementación supuso copiar los nombres de funciones y tipos de argumentos de Java. No era nada raro: Oracle hizo lo mismo con la API S3 de Amazon para atraer a los desarrolladores a su propia plataforma cloud rival.

Así, dio comienzo un conflicto legal tan amargo como relevante que ha durado once largos años hasta que ayer mismo el Tribunal Supremo estadounidense decidió darle carpetazo final fallando a favor de Google.

'Fumata blanca' para el uso legítimo de las APIs

El dictamen del tribunal, con el que 6 de los 8 jueces que lo integran respaldaron que la compañía del buscador estaba haciendo un 'uso legítimo' del código de Java, ha sido recibido con un profundo gesto de alivio por parte de la industria del software, que había estado aguantando la respiración temiendo que la sentencia sentara en peligroso precedente legal que amenazara la interoperabilidad del software.

En palabras de Kent Walker, vicepresidente senior de asuntos globales de Google, destacó que la decisión del tribunal también repercutiría, a partir de ahora, en favor de los rivales de su propia compañía:

"Una sentencia en otro sentido habría supuesto un cambio radical en el modo en todos tratamos con el software. [...] Esto no hace más que reafirmar el modo en que nosotros (y creo que también la mayoría de la comunidad de desarrollo de software) habíamos interpretado siempre la ley.

Pero sin duda una de las claves de todo este proceso la resumía Bill Frankel, presidente del grupo de derechos de autor de Brinks Gilson & Lione, en declaraciones a Axios:

"Hubiera sido ilógico obligar a los desarrolladores de software a reinventar la rueda y a gastar dinero sólo para crear una funcionalidad idéntica usando diferentes formas de expresarla".

El único que se mostró en desacuerdo con ellos fue Jen Glueck, vicepresidente de Oracle, quien lamentó la sentencia porque por causa de ella, desde su punto de vista "la industria del software de EE.UU. será más débil" pero que, con el tiempo, "irá al Congreso y logrará revertir esta decisión".

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