Sam Altman, creador de ChatGPT: "El mundo debería aceptar que sucedan algunas cosas malas" en aras de los beneficios de la IA

  • El director ejecutivo de OpenAI marca distancias con Anthropic en una entrevista con Politico y defiende una regulación más ligera

  • Su línea roja: no cree que deban aceptarse los riesgos catastróficos, como una grave pérdida de control de la IA

Altman
Facebook Twitter Flipboard E-mail
redaccion

Redacción de Genbeta

Editor
redaccion

Redacción de Genbeta

Editor

Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, cree que el mundo tendrá que convivir con algunos daños de la inteligencia artificial para aprovechar sus ventajas, y lo presenta como uno de los puntos que le separan de Anthropic. "Creemos que el mundo debería aceptar que sucedan algunas cosas malas a cambio de los beneficios de esta tecnología y de que la gente tenga capacidad de decisión", explicó en una entrevista el 4 de octubre de 2026. Y es que entre su empresa y la de Dario Amodei hay, según él, "mucha distancia".

Dos caminos desde OpenAI. OpenAI lanzó ChatGPT a finales de 2022, un lanzamiento que desató el auge comercial de la IA. Pero a finales de mayo de 2026 Anthropic, fundada en 2021 por antiguos directivos de OpenAI, superó la última valoración conocida de la empresa de Altman.

Además, según Politico, Anthropic lleva tiempo considerada la defensora más firme de la regulación dentro de la industria, algo que hasta hace poco chocaba con el enfoque más ligero de la creadora de ChatGPT.

Más cerca de lo que parece. Y eso que sus posiciones se han ido acercando. En septiembre de 2026, Altman respaldó la petición de Amodei de frenar el desarrollo de los modelos más avanzados. Según contaba Forbes el 12 de septiembre, esa propuesta pasaba por permitir auditorías externas y alertaba de riesgos como los ciberataques o la toma de internet por parte de bots autónomos.

La acusación de captura regulatoria. Eso sí, Altman aprovechó una crítica que asesores cercanos a Donald Trump lanzan contra Anthropic, a la que reprochan utilizar la regulación para blindar su posición, para marcar distancias con su rival. Es la acusación de "captura regulatoria" que formuló David Sacks, responsable de IA de la Casa Blanca.

Altman no se sumó a ella, pero tampoco a la postura que atribuye a quienes piden más control: "No estoy de acuerdo, pero entiendo el punto de vista de quienes piensan: 'Esta tecnología va a ser tan potente y tan peligrosa que un único laboratorio de San Francisco debería tenerla para asegurarse de que no pase nada malo y, en cierto modo, decidir cómo repartir los beneficios'". Para él, eso sería "una contrapartida completamente inaceptable", contraria a la "postura reguladora más ligera" que defiende OpenAI.

De la extinción al optimismo. Durante años, Altman advirtió de los riesgos existenciales de la IA, hasta el punto de firmar en 2023 una declaración sobre el riesgo de extinción que pedía tratarlo como una prioridad global. En Decoded, en cambio, defendió que "la gente hará muchísimas más cosas buenas que malas, órdenes de magnitud más".

Pero esa tolerancia tiene un límite, y Altman lo dejó claro más adelante en la conversación: no acepta "los riesgos realmente catastróficos", entre ellos "una grave pérdida de control a manos de la IA".

Foto | Flickr (World Economic Forum)

En Xataka |  "Debemos frenar el ritmo". Dario Amodei avisa de que una IA podría tomar el control de internet en menos de un año

Inicio