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La descompresión produce otro problema de pérdida de archivos en la última versión de Windows 10

La descompresión produce otro problema de pérdida de archivos en la última versión de Windows 10
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Pese a haber sido retirada cuando comenzaron a experimentarse bugs grandes como el borrado de archivos, la actualización de octubre de Windows 10 sigue dando problemas a los usuarios que llegaron a instalarla, como se puede observar en la larga lista de fallos importantes que se han ido experimentando en las últimas semanas. Tras la problemática con el sonido, con pantallas azules en equipos HP o el descontrol del brillo tras cada reinicio, el último bug importante encontrado tiene que ver con la descompresión de archivos, según recoge gHacks.

Muchos usuarios optan por instalar herramientas de compresión como WinRAR ante la falta de soporte nativo a archivos comprimidos .RAR, y con ellas no hay problema a ser independientes al sistema. El fallo se da con la función de descompresión integrada en el sistema desde hace muchas versiones. Cuando un usuario intenta extraer un archivo cuyo nombre ya existe en el directorio de destino, es decir, que se debe ofrecer sobreescribirlo, el sistema no muestra el aviso y los archivos no se reemplazan.

Por el contrario, lo que suele ocurrir es que no hace nada. La parte buena de este fallo, el más común, es que al menos no se pierden archivos ya existentes por error. Sin embargo, si la descompresión que se está realizando es crucial para un trabajo o tarea muy importante, y si se hace con poco tiempo sumando a la ecuación archivos temporales, un usuario puede llegar a enfrentarse a un gran problema.

El error más común no hace nada, pero con este bug se pueden llegar a perder archivos sin que el usuario lo sepa

Otros usuarios, sin embargo, afirman estar sufriendo sobreescrituras sin aviso, con lo cual, sin que el sistema pregunte por ello, sí están sufriendo problemas de pérdida de archivos, sobre todo aquellos que no recuerden que ya tienen un archivo con ese mismo nombre en el directorio de destino, que es lo más común.

Soluciones y alternativas

A estas alturas, ya está más que repetido que hay que evitar la actualización de octubre de Windows 10. Quien haya actualizado lo mejor que puede hacer es volver atrás y, quien de momento mantenga su equipo en una versión más antigua, debería quedarse tal y como está, incluso cuando llegue otra nueva versión que en principio arregle todo, pues Microsoft puede tardar en encontrar todos los grandes problemas que han surgido.

Quien tenga que quedarse por alguna causa mayor en la actualización, puede optar por instalar las muchas y eficientes aplicaciones de descompresión existentes, al menos de forma temporal mientras todo se arregla, porque perder archivos debería ser la menor de las preocupaciones utilizando un sistema operativo de escritorio moderno.

Vía | mixx.io

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