
Han estado unos días colapsados por una afluencia de usuarios que no esperaban, pero finalmente Bananity ya funciona para todos los usuarios tras ser presentada la semana pasada en Sant Cugat del Vallès. Esta nueva red social se presentó como un sitio donde se nos anima a manifestar dos de nuestras emociones más fuertes, amar u odiar, con absolutamente cualquier cosa que queramos añadir al servicio. Y por lo que he podido probar, nada más lejos de la realidad.
Describir la estructura de Bananity es sencillo, cosa que ya podemos calificar como una ventaja de esta red social: tenemos las páginas de usuario, los perfiles de lo que podemos amar u odiar, las notificaciones, los mensajes personales llamados Susurros… y listo. Las recomendaciones y resto de opciones de la red aparecen en barras laterales o en menús que se colocan encima de las secciones que ya hemos mencionado.
Tras hacerme una cuenta de usuario en Bananity lo principal es empezar a odiar y amar cosas. Un punto a favor es que te aficionas enseguida a hacerlo buscando elementos relacionados o tener curiosidad por cómo ha reaccionado la gente ante algo en concreto. Que el usuario se quede un buen rato dándole al botón de Love o Hate ya significa mucho para que la popularidad de la red aumente.











