A principios de los años 2000, si querías un móvil casi indestructible capaz de aguantar cualquier golpe sin despeinarse, una de las mejores opciones era el Nokia 1100. Se trata de un modelo que llegó a vender 250 millones de unidades en todo el mundo, marcando un récord histórico. Y pleno 2026 sigue atrayendo miradas, ya que cada vez más jóvenes apuestan por móviles básicos “no inteligentes” para reducir el tiempo que pasan pegados a la pantalla.
El codiciado mercado retro. Aunque dejó de fabricarse hace ya bastantes años, el veterano dispositivo sigue vendiéndose en plataformas de segunda mano y entre coleccionistas. Quienes compran este modelo no buscan potencia, sino un aparato resistente con linterna, mensajes SMS y el mítico juego Snake, conocido popularmente como la serpiente.
La envidia de la autonomía. Cuando llegó a las tiendas, este móvil costaba una media de unos 100 euros y apostaba por un teclado protegido con cubierta de silicona para sobrevivir al uso cotidiano. Su verdadero secreto residía en una batería extraíble BL-5C de apenas 850 mAh que, combinada con su pantalla monocromática, lograba alcanzar hasta 400 horas en espera y unas cuatro horas y media de conversación continua. O sea que no tenías que vivir pendiente de un cargador a mitad de la tarde, algo a lo que nos hemos acostumbrado demasiado en la era de los smartphones.
El sucesor de 2026. Al calor de esta tendencia de desconexión, HMD Global ha decidido mover ficha presentando el Nokia 300 Charge, un teléfono básico que recupera parte de aquella esencia. Cuenta con una pantalla de 2,4 pulgadas, radio FM, conector de auriculares de 3,5 mm y ranura para tarjetas microSD de hasta 32 GB, pero su mayor baza es una gigantesca batería extraíble de 3.700 mAh. El fabricante asegura que puede superar los 40 días de autonomía en espera y, además, ofrece carga inversa de 10 W a través de su puerto USB-C, de esta manera puedes utilizarlo también como batería externa para otros aparatos.
Eso sí, este nuevo modelo depende exclusivamente de redes 2G, lo que condiciona su funcionamiento a las regiones donde estas frecuencias sigan activas. Este movimiento ni significa que el Nokia 1100 original vaya a volver a las cadenas de montaje, pero es un paso interesante para ver si la corriente de los teléfonos básicos logra consolidarse en el mundo de los dispositivos hiperconectados.
Foto | Wikimedia
En Xataka Móvil | Regresar a mi vejo Nokia parecía la receta perfecta para desconectar. Hay cuatro cosas que me lo impiden