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La "unidad impenetrable de ciberseguridad" de Trump y Putin puede ser una idea absurda, aunque manifiesta una necesidad global
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La "unidad impenetrable de ciberseguridad" de Trump y Putin puede ser una idea absurda, aunque manifiesta una necesidad global

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En una pequeña sucesión de tuits dominicales, Donald Trump, presidente los Estados Unidos, explicó directamente a sus seguidores, algo que le apasiona, el punto clave de su esperada reunión con Vladimir Putin, presidente de la Federación Rusa, este pasado viernes en el G7. Al parecer, el tema central fue la preocupación de las naciones por el creciente número de ataques y su impacto en las organizaciones públicas y en las compañías, que es cada vez más grave.

El tuit es surrealista. Trump hablando de una unidad "impenetrable" —algo que ya sabemos imposible de construir— con Putin, líder de una de las naciones más activas en ciberataques. Para más inri, la Agencia Nacional de Seguridad de EE.UU. ha sido parcialmente responsable de los últimos ataques gusano a gran escala por almacenar para su propio uso EternalBlue, un exploit en el protocolo Samba que fue filtrado por el grupo Shadow Brokers.

Se iban a juntar el hambre con las ganas de comer.

La idea es, cuanto menos, absurda: EE.UU. colaborando mano a mano con la nación de la que se sospecha que sus hackers han lanzado ataques contra el sistema electoral en 2016, el servicio de correo electrónico de la Casa Blanca o el Departamento de Estado.

Por supuesto, las críticas no tardaron en llegar de todos los lados.

Y, claro, a Trump le pasa lo que a muchos usuarios de Twitter: primero escriben y luego piensan. Pero él es el presidente de la nación más poderosa del mundo.

Horas más tarde, se retractó en un tuit diciendo que el hecho de que hayan hablado del tema no quiere decir que vaya a ser posible por ello.

Colaborar es necesario, pero no así

Tal vez una cooperación tan estrecha entre EE.UU y Rusia sea una locura. Pero los ciberataques marcarán la agenda política de las naciones en los próximos años. No es algo pasajero. No es algo que vaya a cesar de la noche a la mañana. Una simple filtración de una vulnerabilidad ya parcheada ha hecho estragos, y eso que en el WannaCry su objetivo no era hacer el máximo daño.

Microsoft, uno de los protagonistas, ya que son sus clientes los principales afectados, lleva meses implorando que se cree un organismo de colaboración entre naciones, y ruega que las naciones dejen de almacenar herramientas ofensivas, ya que el último ejemplo, con WannaCry, es como si al "ejercito de los EE.UU. le robasen misiles Tomahawk", dijo Brad Smith de Microsoft.

Lo que pide la compañía es que se adopte una Conferencia de Génova Digital para proteger a los civiles. Según Microsoft, ya se han dado importantes pasos aunque se necesita más determinación por parte de los gobiernos.

Empresas como Microsoft ya piden que se cree una especie de alianza global contra ciberataques

Según Microsoft, al igual que EE.UU. y China aparcaron sus diferencias y acordaron en 2015 robar propiedad intelectual por la red, EE.UU. y Rusia podrían acordar dejar de atacar estructuras políticas y económicas que afectan a sus ciudadanos.

Pero, sobre todo, lo que quiere el gigante del software es que las naciones se unan en una convención más. Esta vez no para proteger a los civiles en caso de guerra, sino para protegerlos en caso de ciberataques. Dicha convención tendría que obligar a las naciones a evitar ataques dirigidos al sector privado o infraestructuras críticas.

Aunque también, según Microsoft, se necesita un organismo independiente consistente de expertos de diferentes naciones para examinar los ataques y amenazas y conocer quién anda tras ellos.

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