
Hoy en día si hablamos de hoja de cálculo lo que viene a la mente de la mayoría es Excel. Tanto que se asimila el todo a las partes, o dicho de otro modo, utilizamos el nombre de la marca comercial, del programa, para nombrar su función, la hoja de cálculo. Pero hubo un tiempo en que no fue así, donde Excel no existía y hoja de cálculo era sinónimo de Lotus 1-2-3. Así que vamos a ver como fue el nacimiento, desarrollo y declive de este estupendo programa en otra entrega de nuestros clásicos del software.
Actualmente consideramos la hoja de cálculo como parte de un todo en el tratamiento de documentos, pero recordemos que hasta hace poco era habitual adquirir por separado Word o Excel. Las políticas de precios que fomentaban la compra del paquete completo acabaron triunfando, aunque todavía se venden de forma individual. Pero en los inicios del mundo de la informática de consumo procesador de textos, hoja de cálculo y bases de datos se vendían de forma individual.
De esta forma se convierte en la principal hoja de cálculo para MS-DOS, del que también hemos hablado en este especial. Sin duda el en su éxito también influyó el hecho de ser uno de los primeros programas informáticos en anunciarse por televisión. Pero también la mejoras que introducía para las empresas y que comenzaba a dar sentido a la introducción de equipos informáticos en el mundo laboral.
Lotus 1-2-3 ya incluía la notación de celdas alfanumérica,A1, heredada después por Excel u OpenOffice, por citar algunos ejemplos. Era un producto muy sólido, con pocos errores, lo que por aquel entonces le dio una buena reputación. Estaba programado en ensamblador lo que le hacía ser bastante ágil para los parámetros del momento.
Una de las razones para seguir este camino es su propio éxito en las empresas de la mano de IBM y su OS/2. En principio podía parecer una decisión lógica. Se apuesta por el sector y el sistemas operativo que les ha llevado a ser líderes. El problema es que no comprenden que la llegada de Windows y su interfaz gráfica ha cambiado las reglas del juego.

Lotus tratará de adaptarse a Windows, pero sin embargo fracasará. La versión 3 de Lotus será reescrita en lenguaje C. Esto trajo varios problemas comenzando por tener que dividir en varias versiones al tener una versión 3 de Lotus para máquinas más potentes y dejar una 2.2 basada en ensamblador para las menos potentes. sin memoria extendida.
Este camino recorrido me recuerda mucho a lo sufrido por BlackBerry con la llegada del iPhone. Los de RIM ya tenían un smarphone antes que nadie y su éxito en las empresas era apabullante. Y sin embargo no saben interpretar que la llegada del iPhone supone un cambio en las reglas del juego. Quieren seguir jugando con las cartas marcadas que en su momento les hicieron líderes. Pero ya no sirven. El resto lo conocéis de sobra.
Todavía recuerdo la primera vez que instalé Lotus 1-2-3. Ya era en un equipo con Windows 3.1 y lo cierto es que al lado de lo que representaban otros programas ya parecía obsoleto. Creo que lo instalé por el único motivo de preparar alguna oposición. Si ahora es normal que los opositores a administraciones públicas tengan que competir en destreza en Word, Excel o Access, en su momento fueron WordPerfect, del que nos ocuparemos también en este especial, y Lotus 1-2-3.
Una base de datos de contactos, utilizando las celdas creo que fue una de mis primeras tareas. Pero entre mi escaso interés en la preparación de la oposición y la evolución de Excel en un par de años el programa desapareció de mi ordenador. Con la llegada de Windows 95, ya no habría vuelta atrás y el estándar, de facto pasó a ser la suite de Microsoft hasta nuestros días. Pero si algo sabemos en el mundo de la informática es que nada es eterno, ¿quién será el sucesor?
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