A pesar del gran momento que vive Linux en el escritorio se me hace imposible volver a usarlo como sistema principal
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A pesar del gran momento que vive Linux en el escritorio se me hace imposible volver a usarlo como sistema principal

HOY SE HABLA DE

Han pasado siete meses desde la última vez que instalé una distro Linux en alguno de mis ordenadores, en disco, nada de máquinas virtuales o trasteos tímidos con un LiveUSB. La aventura me duró más o menos un mes. Fue con Archcraft, una distro basada en Arch extremadamente minimalista y que, sinceramente, luce y funciona bastante fenomenal... pero no lo suficiente.

Me resulta irónico que en los 20 años que llevo probando distros hoy crea que el escritorio de Linux vive su mejor momento, y a pesar de esto es probablemente cuando menos ganas he tenido de volver a usar el sistema a diario. Las razones son obviamente muy personales, pero no creo ser la única a quien le pasan estas cosas.

Linux funciona (casi) perfectamente, para (casi) todo

Kde Neon
KDE Neon

El detalle está en el "casi". Si hoy en día te instalas una distro "mainstream" como Ubuntu o Linux Mint, para hacer cosas básicas como navegar la web, editar documentos en línea, y acceder a redes sociales, es difícil que se te complique la vida mucho, pero existe la posibilidad.

Puede que tengas algunas necesidades "especiales" que van más allá de esas actividades "básicas". A veces cosas tan simples como ver un vídeo en Linux sin lag puede ser un dolor de cabeza. La aceleración por hardware de navegadores basados en Chromium todavía es penosa a día de hoy, y sabemos que el único navegador popular que queda que no está basado en Chromium es Firefox.

Los controladores gráficos de Nvidia y AMD son otro drama, y las experiencias varían desde las más idóneas a las más catastróficas. Aunque el gaming en Linux vive un momentazo con miles de juegos para Windows siendo compatibles gracias al Proton de Valve, la realidad es que todos esos juegos en "Oro" que aparecen en ProtonDB pueden ser una moneda al aire si los trucos y configuraciones que hay que aplicar se complican demasiado.

Proton y Steam Play han definitivamente cambiado el mundo del gaming en Linux para hacerlo una posibilidad válida, es realmente algo fenomenal y en muchos casos puedes tener experiencias completas e indoloras, pero esto no será con todos los juegos. Primero que hoy día hay infinidad de juegos que simplemente no están en Steam, y aunque hay opciones como Lutris que te pueden ayudar con otros launchers, la realidad es que es una capa de complicación adicional que muchos no necesitamos ni queremos.

Mucho a veces depende no de lo que quieras usar sino también de tu propio ordenador y/o periféricos. Puede que te pase que tienes un portátil viejo y medio raro y resulta que no hay controlador para el WiFi, en cuyo caso tienes casi un pisapapeles. Son cosas que he experimentado varias veces y por las que sigo manteniendo que Linux no es siempre esa grandiosa opción para devolver la vida a un PC viejo.

A Logi no le da la gana de ofrecer su software para Linux, y mi MX Master 2 no puede ser tan bien aprovechado en Linux como en Windows o macOS. Esto te puede pasar con teclados, cámaras web, interfaces de audio, mandos a distancia, auriculares, etc. Es lo mismo que pasa con mucho software, la cantidad de usuarios de Linux es tan insignificante en muchos casos que no justifica la inversión en soporte que tiene que hacer una empresa. Es un triste problema que va en círculos y círculos.

Pero es que no has probado...

Elementary Os
elementary OS

Linux además tiene un problema de fragmentación casi intolerable y una comunidad que muchas veces peca de odiosa. Cuando buscas ayuda o te quejas de algo, las "soluciones" que se ofrecen muchas veces empiezan por "es que no has probado x distro" y terminan en "es que eres tonto". (Ver los comentarios de este artículo para más información).

Incluso para quienes tenemos experiencia con "distro surfing" y hasta nos gusta eso de probar sistemas operativos nuevos por puro pasatiempo, a veces las complicaciones le quitan todo el placer al tiempo que terminas pasando frente al ordenador tan solo intentando hacer que algo funcione.

Una de mis distros favoritas de siempre, elementary OS ha madurado tanto que de verdad podría ser una gran alternativa a Windows y macOS, pero a pesar de lo mágica que recuerdo que fue mi primera experiencia con ella hace más de 10 años, hoy simplemente no puedo tolerar que siempre tengo un fallo con la resolución de mi monitor tras cada reinicio. Solo en esta distro, siempre.

Este tipo de cosas me hicieron probar otros escritorios como KDE, y lo que hace una década me parecía desastroso, hoy considero que quizás sea el mejor escritorio Linux de la actualidad. KDE Neon me parece de las mejores distros ahí afuera, y si algún novato me pide una recomendación para iniciarse en el sistema, probablemente recomendaría algo como esta o Linux Mint con Cinnamon.

Es que no tengo tiempo para probar

Archcraft
Archcraft

Estamos cansados. No creo que sea la única persona en el planeta Tierra que siente que los últimos años han sido colectivamente más difíciles que todos los anteriores que llevamos aquí juntos. Me hace gracia como siempre me dicen que me quejo mucho de Windows todo el tiempo, que Genbeta le critica todo a Microsoft, y en parte es cierto.

Windows no está libre de problemas, de lejos. Pero he notado que nos hemos hecho tan exigentes con la calidad del software en la última década, que hoy le criticamos cosas a Windows que hace unos años eran normales.

Queremos lo más cercano a la perfección porque tenemos vidas caóticas, ocupadas con un montón de preocupaciones externas e internas, y pedirle a alguien que trabaja todo el día frente a un ordenador que saque energía física y mental adicional de donde quizás no quedan muchas reservas para aprender a usar una alternativa a Photoshop en Linux, es probablemente pedir mucho.

Uno de mis pasatiempos favoritos y que más alegría me dan últimamente es editar fotos, y para eso uso Lightroom. Me puedes pedir que use magia para hacer crecer un árbol de dinero y seré tan capaz de hacerlo como de instalar Lightroom en Linux. Que hay alternativas, claro que las hay, que quiera aprender de cero a usar algo nuevo con lo que me siento menos cómoda... es otra historia.

Si en la industria del entretenimiento no se hubiesen hecho cosas como Netflix o Spotify, que son bastante más simples que descargarse sin permiso un montón de música, series y películas, seguramente no tendrían los cientos de millones de usuarios que tienen esos servicios hoy día. Por eso seguiré soñando con el día en el que pasarse de Windows o Mac a Linux, sea tan placentero y simple como el botón de Netflix en el mando de mi TV.

Espero que la nueva generación, menos agotada (ja) y con más ganas de salir de los ecosistemas cerrados de Microsoft y Apple, pueda acercarnos más a eso. La comunidad ha logrado grandes cosas en los últimos años, y aunque personalmente para mi, los días de probar y probar quizás se hayan acabado (quizás no), jamás le daré la espalda del todo a Linux.

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