
Lo cierto es que tras lo expuesto por mi compañero Miguel Julián, es complicado defender que Pinterest no será el gran servicio social de 2012. El interés despertado por este servicio, su concepción como un gran tablero donde organizamos ideas, pero también pegamos las cosas que nos gustan y su concepción visual son impecables.
Si a esto le sumamos la facilidad para crear contenido y compartirlo con la gente con la que estamos conectadas tenemos una idea con la potencia necesaria para triunfar. Ahora, una cosa es tener los mimbres necesarios para hacer un buen cesto y otra cosas conseguir hacerlo. Y lamentablemente no sería la primera idea brillante en el mundo de la tecnología que no llega a buen puerto.









