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A la caza de los "chivatos" que comparten las preguntas de los exámenes en Twitter

A la caza de los "chivatos" que comparten las preguntas de los exámenes en Twitter
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"Oye, a ver si vamos a hablar con alguien del B que han tenido el examen de mates a primera hora para saber qué les preguntaron a ellos". ¿Quién no vivió alguna situación similar en el colegio, cuando los distintos grupos tenían controles a distintas horas en los que, en muchos casos, se repetían las preguntas? La idea era conseguir las preguntas o, más o menos, el estilo de las mismas, para saber a qué atenerse cuando llegara la hora del examen propio.

¿Qué pasa ahora? Que algunos alumnos comparten esta información en las redes sociales, algo que no ha gustado nada a Pearson. La popular editorial educativa es la encargada del nuevo sistema de exámenes electrónicos PARCC, que utilizan en la actualidad algunos institutos de Estados Unidos. La polémica surgió hace unos días cuando una alumna compartió en Twitter una fotografía de una de las preguntas. Poco después, el instituto en cuestión envió una carta a sus padres y le obligó a borrar el mensaje. ¿Cómo sabían que ella lo había publicado? Fácil: porque están monitorizando las cuentas.

Pearson vigila que la gente no publique online las preguntas de sus exámenes, monitorizando las redes sociales y sin que esto fuese advertido a padres y a profesores

En concreto, Pearson subcontrata esta actividad a otra empresa, que se encarga de vigilar qué twittean los alumnos y si se ha producido una "fuga de información", como ellos lo llaman. La editorial asegura que es requerida "por contrato" a "monitorizar las conversaciones públicas en las redes sociales para asegurarse de que información (como texto, fotos, etc.) que es segura no se distribuya de forma inadecuada". Esta es la única forma, según ellos, de conseguir resultados válidos y de fiar en los exámenes. Lo mismo aplican a otras redes, como Facebook o Instagram.

Monitorizando lo que twittean los adolescentes

Sin embargo, a muchos padres no les ha gustado eso de que una gran compañía vigile los posts en redes sociales que hacen sus hijos y el hecho de que haya tan poca información sobre este tipo de medidas. ¿Qué información tiene Pearson de cada niño y dónde y durante cuánto tiempo la almacena? Desde Pearson insisten en que tan sólo utilizan información pública y que los propios estudiantes, en su perfil, suelen indicar que lo son y a qué escuela asisten, pero no responde al resto de incógnitas.

Hasta algunos profesores han mostrado su preocupación por el asunto. De hecho, todo este asunto llegó a conocerse gracias a una carta de una directora de un distrito de New Jersey a otros compañeros de profesión en la que se quejaba de que habían recibido la orden del Departamento de Educación para investigar el caso de la alumna que había twitteado el mensaje del que antes os hablábamos. Desde Educación le pedían, además, castigar a la chica a pesar de que lo único que había hecho era publicar una foto de una pregunta después del examen.

En Pearson tenían acceso a una base de datos privados de los alumnos, con la que contrastaban el nombre de usuario que twitteaba los mensajes con preguntas

¿Tienen desde Pearson y sus subcontratas acceso a algún tipo de base de datos con los datos privados de los alumnos? Según el diario New York Times, sí. De hecho, una vez detectaban un caso sospechoso, comparaban el nombre del usuario con los nombres de los alumnos que habían participado en el examen. Ahora, y tras la polémica, Pearson ya no tiene acceso y es obligado a enviar cualquier mensaje sospechoso a Educación para que sean ellos quien lo contrasten.

De momento, y aunque desde Pearson se mantienen firmes con su método, la Federación Americana de Profesores ya ha solicitado que se detenga la monitorización de las redes sociales.

Vía | The New York Times
Imagen | Alberto G

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